JUAN IGNACIO MUÑOZ NIETO
Juan Ignacio nació el día 21 de diciembre de 1896, en Villanueva del Arzobispo, y fue bautizado el día siguiente.
Su madre debió morir después de la ordenación de diácono, pues al solicitar la ordenación presbiteral Juan Ignacio dice que ya ha fallecido.
Estudió en el Seminario de Jaén y el Sábado Santo de 1918, 30 de marzo, el Administrador Apostólico le confiere las cuatro órdenes menores en la capilla del Seminario. El Sábado Santo, 26 de marzo de 1921, recibió el presbiterado en la capilla del Palacio Episcopal.
Desde su ordenación sacerdotal hasta su muerte estuvo destinado en Beas de Segura, primero como Capellán de las Carmelitas Descalzas y luego como Coadjutor de la parroquia de la localidad.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Sacerdote
Edad
39 años
Nacimiento
Villanueva del Arzobispo, el 21 de diciembre de 1896
Ordenación presbiteral
26 de marzo de 1921.
Ministerios
Capellán del monasterio de Carmelitas Descalzas de Beas (1921), Coadjutor de Beas de Segura (al menos desde 1930)
Muerte
Estación de Atocha (Madrid), el 12 de agosto de 1936
RESEÑA
MARTIRIO
Juan Ignacio fue detenido en los primeros momentos de la guerra y encarcelado, junto a otros sacerdotes, en el convento de Religiosas de la Divina Pastora, de donde la comunidad había sido ya expulsada. Tenían un libro, Breviario o algún tomo de meditaciones o de lectura espiritual que habían dejado olvidado las religiosas recién expulsadas, y se pasaban el día en la oración y en la lectura. De la cárcel fueron sacados el día 28 de julio, sobre las diez de la mañana, y los mandaron en un camión para conducirlos a la cárcel de Jaén a donde, en efecto, llegaron en la tarde de aquel mismo día. Su paso por los pueblos del tránsito fue un calvario de sufrimientos increíbles.
Formó parte de la expedición del llamado Tren de la muerte de Jaén. Fue asesinado el 12 de agosto en Villaverde, cerca de la estación de Atocha (Madrid).
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Juan Ignacio, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
