Juan María Torres Pérez

Juan María nació en Pegalajar. Su padre era labrador. Se le declaró excluido del servicio militar por haber resultado con menos de metro y medio de estatura. Estudió en los Seminarios de Baeza y Jaén. Fue ordenado presbítero el día 22 de diciembre de 1894, con dispensa de edad dada por el papa León XIII.
Poco después de su ordenación, tomó posesión como Cura Propio de la parroquia de Cárchel, previa la oposición a Curatos vacantes. Años más tarde fue Cura Ecónomo de la parroquia de Santiago de la Espada. En esta parroquia siguió sirviendo hasta su martirio en 1936.
Fue un párroco lleno de ilusión y celo apostólico, gran predicador y trabajador incansable en pro de las vocaciones sacerdotales, llevando niños al seminario, algunos de los cuales llegaron a ser sacerdotes.
Sentía verdadero amor por los pobres y por los obreros. Creó un sindicato para defenderlos. Así mismo organizó en la casa parroquial una escuela, en la que muchos pudieron prepararse para poder después hacer carrera.

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

65 años

Nacimiento

Pegalajar, el 25 de octubre de 1871.

Ordenación presbiteral

el 22 de diciembre de 1894.

Ministerios

Párroco de Cárchel, Párroco de Santiago de la Espada.

Muerte

Jaén (Tiro Nacional), el 22 de septiembre de 1936

RESEÑA

MARTIRIO

Fue detenido en Santiago de la Espada y llevado a Jaén, junto a su sirvienta y al sacristán. Allí fue juzgado por un tribunal popular. Se le acusó con falsedad de rebelión militar. El sacristán declaró a su favor y, en represalia, fue asesinado en una calle de Jaén. Juan María fue condenado a muerte por sentencia del tribunal y tendría que ser ejecutado en el lugar denominado “El Tiro Nacional”. Este es el único sacerdote de todos los asesinados en la diócesis que fue sometido a tribunal popular y condenado con sentencia. Antes de ser fusilado afirmó a los compañeros de prisión de que era inocente y que, “desde el cadalso se habían salvado más almas que desde el trono”.
Cuando, el día antes de le ejecución, se le comunicó la sentencia de muerte, tuvo un coloquio grande con la Virgen de los Dolores que emocionó a todos los presos. Dijo que, si se lo permitían, iba a hablar a los soldados en el “Tiro Nacional” dándoles las gracias porque “con los fusiles iban a abrirle las puertas de los cielos”.

BIOGRAFÍA AMPLIADA

Nacimiento y estudios.

En la Villa de Pegalajar nació el día 25 de octubre de 1871. Fue bautizado al día siguiente en la Parroquia de Pegalajar. Se le puso por nombre Juan María Crispín. Así consta en el libro de Bautismo del archivo Parroquial de la Santa Cruz de Pegalajar. Del padre del Siervo de Dios se dice que es labrador.

El día 10 de octubre de 1873, a los dos años de edad fue confirmado en la misma Parroquia.

De la infancia y juventud no tenemos más datos que los de sus estudios en el Seminario o lo que de él se dice en los expedientes de Órdenes. Así el testigo Fernández Valenzuela dice:

“En la Villa de Pegalajar a quince de diciembre de mil ochocientos noventa y cuatro; por ante el Bachiller D. Antonio Cruz Godoy Cura Párroco de la de Santa Cruz de la misma compareció D. José Fernández Valenzuela habiéndole tratado desde su infancia. Que ni los padres del interesado ni ninguno de sus ascendientes tuvieron ni tienen mancha alguna importante. Que desde muy niño se le conoció al D. Juan María Torres inclinación a la carrera eclesiástica por su asistencia frecuente a los actos religiosos por recibir los Santos Sacramentos en las festividades mayores por su práctica en ejercicios devotos y cristianos y finalmente por respetar a los Sacerdotes. […] observando una conducta intachable porque jamás se le ha conocido trato alguno con mujeres ni ser maldiciente, o vevedor (sic). Jugador ni tener ningunos de los demás defectos que se mencionan en la pregunta. Provisto de las cualidades que se exigen y de que debe estar adornado un sacerdote”

Se sabe que era pequeño de estatura, pues se conserva certificado que lo declara excluido del servicio militar por haber resultado con menos de metro y medio de estatura.

De sus estudios en el Seminario solo tenemos las referencias que él mismo hace en las solicitudes de Órdenes.

Así el 30 de abril de 1893 dice que estudia cuarto de Sagrada Teología en el Seminario de San Felipe Neri, de Baeza. En febrero de 1894 al solicitar Órdenes dice que cursa el 5º año de Teología.

En el curso 1894-1895 ya hace el 1º de Sagrada Escritura; y al solicitar el Presbiterado dice que cursa el 6º año de Teología (28 de noviembre de 1894).

Órdenes Sagradas.

Hay un primer expediente solicitando Tonsura, Menores y Subdiaconado; firma la solicitud en Baeza el día 30 de abril de 1893.

 Es muy frecuente que se solicitara la Tonsura, Menores y Subdiaconado a la vez. Puede darse la siguiente interpretación. Por la Tonsura ya se recibía el status canónico de clérigo; pero hasta la Ordenación de Subdiácono no se confiere el título para la congrua sustentación, ya fuera de patrimonio, ya fuera asignación de Capellanía o servitii Ecclesiae.

Como en España habían precedido unas desamortizaciones de bienes eclesiásticos, se cuidaba mucho garantizar que el ordenando tuviera asegurada la congrua sustentación. La limitación del número de dotaciones que subvencionara el Estado a partir del Concordato de 1851 incidía mucho en el número de posibles ordenandos por lo que en los expedientes de Órdenes se hace referencia al “número de ordenandos” que la diócesis puede admitir.

Esto explica que se reciban en uno (o dos días seguidos) tanto la Tonsura, los cuatro Menores y el Subdiaconado: ser clérigo por la Tonsura y recibir un título para “congrua sustentación” se hacen coincidir cronológicamente.

El Diaconado lo solicita el día 23 de abril de 1894 y lo recibe en las témporas de Pentecostés del mismo año.

Para la ordenación de Presbítero necesita dispensa de edad pues tiene 23 años cuando él lo solicita, el 28 de noviembre de 1894. En esta ocasión la dispensa se tramita y se concede antes de que él solicite el Presbiterado por eso dice así en la solicitud:

“[…]deseando ser promovido el Sagrado Orden del Presbiterado en los próximas témporas de Santo Tomás, previa la dispensa de edad fue Su Santidad León Trece se ha dignado concederle como consta en el Rescripto Pontificio Adjunto [….]”

Con el rescripto de fecha XXVI de septiembre de MDCCCXCIV se concede por el Santo Padre la dispensa de once meses de la edad requerida para recibir el Presbiterado.

Las Ordenaciones fueron el día 21/22 de diciembre de 1894.

Destinos y cargos en la Diócesis.

El día 1 de marzo de 1895 tomó posesión como Cura Propio de la Parroquia de Cárchel, previa la oposición a Curatos vacantes. Por decreto del Rey (19 de enero de 1895), según las segundas propuestas de presentación hechas por el Obispo de Jaén.

En 1905, en el Nomenclátor del clero diocesano es Cura Ecónomo en la Parroquia de Santiago de la Espada. Y al año siguiente, tras nuevas oposiciones a Curatos obtiene ser Cura Propio de dicha Parroquia por decreto del Rey, de fecha 22 de mayo de 1906 que aprueba las propuestas del Obispo de Jaén. En esta Parroquia sigue hasta su martirio en 1936.

La Parroquia de Santiago de la Espada, como las de la Vicaría de Segura perteneció a la Orden Militar de Santiago hasta 1873, que pasó a la Diócesis de Jaén, por Bulas del Papa Pío IX, que disponía sobre las Órdenes Militares en España.

Don Juan María vivió en Santiago de la Espada con mucha ilusión sacerdotal.  Le recuerdan como un sacerdote muy inteligente, de gran carácter y excelente predicador. Creó en la propia casa parroquial una escuela pues le preocupaba mucho la enseñanza y la formación de los niños y jóvenes.

Estuvo muy preocupado por los obreros para los que fundó un sindicato a fin de que fueran respetados sus derechos laborales.

Martirio y circunstancias del mismo.

En un escrito, firmado por el alcalde de Santiago de la Espada, de 22 de diciembre de 1941, se dice:

… en el oficio 461 de 1 de agosto de 1941 ya se había comunicado… “la destrucción de Imágenes en esta Iglesia y ermitas y en la de Miller y Anchos, y sobre el fusilamiento -en Jaén por el Tribunal Popular- del Párroco de esta villa D. Juan Mª Torres Pérez, natural de Pegalajar, ocurrido el 22 de Septiembre de 1936, conducido desde este pueblo a dicha capital por una Delegación de dicho Tribunal”

Este sacerdote fue asesinado el 22 de septiembre de 1936. Él es el único sacerdote de todos los asesinados en la Diócesis que fue sometido a Tribunal popular; y condenado con sentencia.

Traemos aquí la narración tal cual fue redactada por uno de los presos compañero en la prisión con él:

“Datos sobre la muerte ejemplar y altamente religiosa del Sr. Cura Párroco del pueblo giennense de Santiago de la Espada, llamado Don Juan María Torres Pérez.

Este Sr. Cura Párroco, a que me refiero, fue juzgado y condenado a muerte por un tribunal izquierdista de Jaén, a donde fue conducido por las autoridades marxistas del citado pueblo, en donde ejercía su ministerio pastoral. Fue condenado a muerte por sentencia del tribunal; debería ser ejecutado en el lugar denominado “El Tiro Nacional”.

Investigué cuanto me fue posible, entre los detenidos varios que pertenecían a la provincia de Córdoba y que se hallaban en las cárceles de Jaén, de los cuales hace sucinta historia. También, una vez que haya hecho constar todo lo que pude sacar en claro sobre Don Juan María Torres Pérez. Veámoslo:

El Párroco de Santiago de la Espada, de quien nos ocupamos, antes de ser fusilado afirmó a los compañeros de prisión de que era inocente y que, “desde el cadalso se habían salvado más almas que desde el Trono”.

Cuando se le comunicó la sentencia de muerte (la ejecución sería al día siguiente) tuvo un coloquio grande con la Virgen de los Dolores que nos emocionó a todos los presos.

Después, cuando la comunicaron [la sentencia] estuvo fervorosísimo. Conservaba una presencia de ánimo que llegó a acostarse, y estuvo una hora, próximamente, y con un sueño tranquilo, posteriormente, cuando salió pidió hacer el gran acto de humildad, besándole los pies a los compañeros, e incluso al vigilante de la prisión también se los besó.

Dijo que si se lo permitían iba a hablar a los soldados en el “Tiro Nacional” dando las gracias a los soldados porque “con los fusiles iban a abrirle las puertas de los Cielo.

Antes de ser llevado a Jaén para ser juzgado, condenado y muerto, estuvo detenido en Santiago de la Espada.

En su tiempo de Cura en Santiago de la Espada tuvo una gran actuación en el Sindicato Católico.

Al iniciarse la guerra salió de la parroquia tratando de llegar a la Puebla de don Fadrique (Granada), pueblo que estuvo sublevado desde el 20 de julio al 2 de agosto. Le acompañaba su coadjutor, don Miguel Fuentes Sánchez. Al llegar a La Sagra se separaron, estando ya en término de Huéscar (Granada) y el coadjutor regresó a Santiago.

No consiguió alcanzar su objetivo y después de vagar de un sitio a otro fue detenido y llevado a Santiago, donde ingresó en el calabozo municipal. Allí permaneció desde el 10 de septiembre. Intentando congraciarse con las autoridades del pueblo les informó dónde había ocultado unas pistolas. Un juez desplazado desde Jaén instruyó diligencias y en unión de su sirvienta y el sacristán se le trasladó a la Prisión Provincial. Fue procesado en la causa 6/1936 por el Juzgado Especial número 2 y juzgado por el Tribunal Popular en la sala de Audiencia establecida en el templo del Sagrario, acusándole de rebelión militar. L

A su favor declaró el sacristán Juan José Martínez Blázquez, que en represalia fue asesinado en una de las calles dee defendió el abogado don Manuel Marín. Jaén el 21 de septiembre. También se juzgó con él a su sirvienta Margarita Vizcaino Aparicio, que resultó absuelta. Fue enterrado en el cementerio de Jaén.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como Juan María, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.