JOSÉ PANCORBO GUTIÉRREZ

José nació en Jaén el día 21 de diciembre de 1885, según consta en la partida de bautismo, que recibió en la parroquia de San Pedro de Jaén, cuyo archivo parroquial fue incendiado en 1936. En esta partida se indica la profesión de su padre: “empleado”.
Ingresó en el Seminario de Jaén, quizá como alumno externo hasta 1910. En el curso académico 1896-1897 aprobó el primer año de Latinidad. En el Boletín Oficial del Obispado de Jaén de 1900 se publicaron las calificaciones de los alumnos, tanto del Seminario de Jaén como el de Baeza, que habían obtenido Meritissimus. José aparece entre ellos cursando y aprobando el cuarto año de Humanidades, con las asignaturas de Latín y Griego.
El Obispo Juan Manuel Sanz y Saravia le confirió el presbiterado en las Témporas de Adviento de 1911.
Del primer cargo que tenemos noticias es de 1918. En el Nomenclátor Diocesano de ese año se indica que era coadjutor de la parroquia de Alcaudete, pero también en ese año fue nombrado Regente de la parroquia de Sabariego. En 1925 obtuvo la parroquia de Santa Marta de Martos, en el concurso de curatos vacantes. En esta parroquia seguía José en 1930. Sin embargo, en 1936, cuando fue martirizado, ya era Párroco de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real.

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

50 años

Nacimiento

Jaén, el 21 de diciembre de 1885.

Ordenación presbiteral

Témporas de Adviento de 1911.

Ministerios

Coadjutor de Alcaudete (1918), Regente de la parroquia de Sabariego (1918), Párroco de Santa Marta de Martos (1925), Párroco de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real (1936).

Muerte

Arroyo de las Parras, en Castillo de Locubín, el 12 de septiembre de 1936.

RESEÑA

MARTIRIO

Dos documentos referentes al tiempo de prisión de José nos dan algunas noticias. Por una parte, la relación de prisioneros en Alcalá la Real durante los meses de julio, agosto y septiembre de 1937. La ciudad estuvo bajo el dominio republicano solo unos meses.  Por otra parte, el lugar del encerramiento: la cárcel estaba ubicada en el convento de las MM. Dominicas, que habían sido expulsadas de él. Un manuscrito de ellas, que habían salido del monasterio tres días antes, y que fueron llevadas posteriormente a él, reza así: “También fue muy grande nuestra sorpresa al darnos cuenta de que nuestro convento lo habían convertido en cárcel, pues, estando allí, vimos conducir… entre ellos todos los sacerdotes del pueblo, que eran seis. Permanecieron encarcelados desde el 25 de julio hasta el día 12 de septiembre, en que fueron sacados para ser fusilados y quemados. Durante todo este tiempo fueron cruelmente atormentados y martirizados con toda clase de suplicios. Les daban grandes palizas hasta derramar sangre y después los echaban en un pilar lleno de agua”.

José murió en el arroyo de las Parras, en Castillo de Locubín, junto con Antonio Montañés Chiquero (62 años), José Peña Pinto (28 años) y Manuel Contreras Villén (44 años). Se inscribió la defunción, pero en el acta se dejó en blanco el espacio en el que se alude a lugar de la sepultura: “su cadáver habrá de recibir sepultura en el cementerio de…”.

BIOGRAFÍA AMPLIADA

Nacimiento.

Nació en Jaén el día 21 de diciembre de 1885, según consta en la partida de Bautismo, que recibió en la Parroquia de San Pedro de Jaén. Aunque el archivo parroquial fue incendiado en 1936 se archiva esta partida de bautismo en el expediente de órdenes.

En esta partida se indica la profesión de su padre: “empleado”.

La Confirmación la recibe en su misma parroquia el día 11 de octubre de 1889 de manos del obispo. Dr. D. Manuel María González y Sánchez.

Estudios en el Seminario.

Ingresó en el Seminario de Jaén, quizá como alumno externo hasta 1910; en el curso académico 1896-1897 aprobó el 1er año de Latinidad. En el Boletín Oficial de la Diócesis de 1900 se publican las calificaciones de los alumnos, tanto del Seminario de Jaén como el de Baeza, que habían obtenido Meritissimus. Él aparece entre ellos cursando y aprobando el 4º año de Humanidades, con las asignaturas de Latín y Griego.

Otros datos de sus estudios los ofrece él mismo en las solicitudes con que se abre cada uno de los expedientes para órdenes.

Sagradas Órdenes

Tonsura y Menores.

Ya en esta solicitud dice que había fallecido su madre y explica su situación militar:

“José Pancorbo Gutiérrez, seminarista interno, matriculado al 5º curso de Sagrada Teología, natural y vecino de Jaén, de 24 años de edad, hijo legítimo de Gregorio y Carmen (difunta) a V.E. con el debido respeto y consideración tiene el honor de exponer: que encontrándose con vocación decidida al estado eclesiástico, solicita de V.E. le confiera en las próximas témporas la prima clerical Tonsura y Órdenes Menores, participando al propio tiempo que he estado prestando el servicio de las armas durante tres años en calidad de cabo en el Hospital Militar de Sevilla, por haber sido destinado al Cuerpo de Sanidad Militar, significando que fui licenciado por pase a la reserva el 2 de marzo del presente año.

Gracia que espero alcanzar del bondadoso corazón de V.E., cuya preciosa vida guie Dios muchos años para bien de sus subordinados.

Jaén, 15 de noviembre de 1910.”

El obispo de Sión, Jaime Cardona y Tur emite un certificado a instancia del Obispo de Jaén, Sanz y Saravia. Responde el Obispo de Sión que el “cabo de Sanidad Militar José Pancorbo Gutiérrez observó conducta moral y religiosa muy buena”.

El Padre Santos Rodríguez CMF, dice que oye en confesión semanalmente a José Pancorbo Gutiérrez “que está facultado para la Comunión diaria”.

Por su parte el Párroco de San Pedro, Rvdo. Joaquín León y León, certifica de su buena conducta, asistencia a la catequesis y actos parroquiales con puntualidad.

Sin duda que en los años anteriores sería alumno externo pues el Rector dice el 22 de noviembre de 1910 que es “alumno interno desde el 1º de octubre del año actual”

Para las declaraciones en las Publicatas, ante el Párroco, compa- recen cuatro testigos por separado que responden laudablemente sobre el candidato. Como dato curioso anotamos que los cuatro testigos dicen que “asiste a la Misa Mayor y a otros actos cantando en ellos”.

Como resumen de las declaraciones el Párroco dice que el candidato:

“Siempre viste traje oscuro, acompañándose de sacerdote siempre, y guardando una conducta irreprensible, por lo que creemos a propósito para el ministerio de la Iglesia y dando señales y pruebas positivas de vocación al estado eclesiástico.”

Recibió la Tonsura y Órdenes Menores en las Témporas de Adviento de 1910.

Subdiaconado.

A los 25 años de edad, el día 12 de febrero de 1911, siendo alumno del 5º año de Teología, solicita el Subdiaconado. Con fecha 10, dos días antes, solicitó la dispensa correspondiente y ser ordenado “ad titulum servitii ecclesiae” “por carecer de recursos para poner el patrimonio que exige Nuestra Santa Madre Iglesia, según acredita el adjunto certificado”.

Se adjuntan dos certificados sobre ello, uno de la oficina de Conservación Catastral, de Jaén, y otro de la oficina de Contribuciones; en ambos se dice que carece de bienes amillarados, o de propiedades rústicas o urbanas.

El día 31 de marzo de 1911 se le concede por el Obispo ser ordenado al servicio de la Iglesia, en razón del Rescripto de la Congregación del Concilio de 25 de agosto de 1908 que le faculta para ordenar con tal título a 20 clérigos de la Diócesis.

El brigada de las tropas de sanidad, Wistam Roldán Gutiérrez certifica la soltería del cabo de la 2ª compañía José Pancorbo Gutiérrez.

El 31 de marzo de 1911 el Obispo lo admite a la matrícula de Órdenes. Recibió el Subdiaconado el sábado anterior a la Dominica de Pasión del año 1911. Fue ordenado por el Obispo de Jaén, Sanz y Saravia.

Diaconado.

Solicitó recibirlo “como gracia especialísima”.

El día 28 de agosto de 1911, a los 25 años de edad y con el 5º curso de Teología cursado y aprobado solicita el Diaconado y dice:

“hasta el presente solo he recibido el Subdiaconado, mientras que los que aún no se han matriculado a dicho curso ya son diáconos en su mayoría”. Por ello solicita la gracia especialísima para recibir la ordenación en las Témporas de San Mateo.

El día 4 de septiembre de 1911 dispone el Obispo:

“En atención a las circunstancias especiales que concurren en el suplicante y por gracia especial, admítase a examen sinodal… y en vista de la censura que obtenga proveeremos”.

Examinado y aprobado el solicitante el día 6 de septiembre de 1911, el 7 del mismo mes dispone el Obispo que se emitan las Publicatas y las letras dimisorias para ser ordenado como Diácono en Granada y que allí mismo practique los ejercicios espirituales previos. Lo que ejecutó el Gobernador Eclesiástico.

Con todos los necesarios certificados positivos hacia el solicitante por parte del Párroco, del Rector del Seminario, del Capellán de San Andrés, de Jaén, se remiten las Publicatas a la Parroquia de San Pedro, de Jaén; y el Gobernador Eclesiástico aprueba el expediente completo.

Se añade al final una nota del Secretario del Obispado de Jaén:

“El clérigo Diácono D. José Pancorbo Gutiérrez, contenido en el anterior expediente, ha presentado en esta Secretaría el título de Diácono, cuyo Sagrado Orden recibió de manos del Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Granada en 23 de septiembre del año actual, Témporas de septiembre. Jaén 26 de septiembre de 1911. Lcdo. Corredor. Rubricado”.8

Recibió el Diaconado el 23 de septiembre de 1911.

Presbítero.

Previo el necesario expediente para la ordenación el Obispo Sanz y Saravia le confirió el Presbiterado en las Témporas de Adviento de 1911.

Cargos y destinos pastorales

Del primer cargo que tenemos noticias es de 1918. En el Nomenclátor Diocesano de ese año se indica que era coadjutor de la Parroquia de Alcaudete, pero también en ese año fue nombrado Regente de la Parroquia de Sabariego.

En 1925 obtiene la Parroquia de Santa Marta, de Martos, en el concurso de curatos vacantes.

Los momentos vividos por las relaciones entre el Estado y la Iglesia en España a partir de la muerte de Fernando VII (1833) habían estado marcados por tensiones entre el clero y el poder civil. Unos hechos concretos, que no son los únicos ni los peores –desde la perspectiva de los años y a la luz del Evangelio-, son las desamortizaciones que llegan aún durante el reinado de Isabel II, incluso después del Concordato de 1851 entre el Papa Pío IX e Isabel II y que con mayor o menor cumplimiento no fue derogado hasta 1931, al advenimiento de la II República. Por tanto, en 1925, el Siervo de Dios José Pancorbo Gutiérrez, obtiene la Parroquia según el modo establecido en el Concordato de 1851 (art. 18), que por otra parte recoge lo dispuesto en el Concilio de Trento.

El rey, Alfonso XIII, en razón de estas disposiciones citadas, y según su costumbre, dice el 25 de abril de 1925 que:

“se ha dignado a prestar su soberana aprobación a las propuestas elevadas por V.I. para la provisión de Curatos vacantes en esa Diócesis que tan dignamente gobierna, y nombrar a los Sacerdotes que ocupan el primer lugar de las ternas, en la forma siguiente:

Parroquias de Término: […]; para la de Santa Marta, de Martos, a D. José Pancorbo Gutiérrez […]

En esta Parroquia seguirá en 1930. Sin embargo, en 1936, cuando es martirizado, ya era Párroco de Santo Domingo de Silos, en Alcalá la Real.

Martirio y circunstancias del mismo.

Hay dos documentos referentes al tiempo de prisión de José Pancorbo Gutiérrez.

Por una parte, la relación de prisioneros en Alcalá la Real durante los meses de julio, agosto y septiembre de 1936.

La ciudad de Alcalá la Real estuvo bajo el dominio republicano solo unos meses. Ello puede observarse en la relación que concluye antes de la mitad del mes de septiembre de 1936. El alcalde de la ciudad firma este documento el día 24 de junio de 1941 y se indica en él nombre y apellidos de los cuatro sacerdotes, con fecha de entrada en la prisión (25 de julio de 1936) y de salida (12 de septiembre de 1936).

  • Antonio Montañés Chiquero.
  • José Pancorbo Gutiérrez.
  • José Peña Pinto.
  • Manuel Contreras Villén.

Por otra parte tal cárcel estaba ubicada en el convento de las MM. Dominicas que habían sido expulsadas de él. Un manuscrito de ellas, narra lo que ellas mismas vieron tres días después de ser expulsadas y a los tres días llamadas a él “para ver que teníamos que sacar de allí”.

“También fue muy grande nuestra sorpresa al darnos cuenta de que nuestro convento lo habían convertido en cárcel, pues, estando allí, vimos conducir a todas las personas y entre ellos todos los sacerdotes del pueblo, que eran seis. Permanecieron encarcelados  desde el 25 de julio hasta el día 12 de septiembre, en que fueron sacados para ser fusilados y quemados. Durante todo este tiempo fueron cruelmente atormentados y martirizados con toda clase de suplicios. Les daban grandes palizas hasta derramar sangre y después los echaban en un pilar lleno de agua […]

Estuvieron doce días encerrados en una carbonera húmeda y oscura y con el techo muy bajo; dormían en el suelo sin ropa alguna y les daban la comida en un lebrillo, como si fuesen animales y todos tenían que comer allí. También tenían que hacer sus necesidades allí mismo, en el suelo, pues no los dejaban salir para nada; solamente los sacaban para darles las palizas que se las daban en el patio. En estos tormentos murieron dos o tres y los enterraron en la huerta, pues han sido hallados sus cadáveres. En fin, han sido tan terribles los martirios, que no se pueden explicar.”

José Pancorbo Gutiérrez murió en el arroyo de Las Parras (Castillo de Locubín) junto con los otros tres Siervos de Dios mencionados. En otro de los documentos se dice que fueron quemados sus cadáveres; de hecho se inscribe su defunción pero en tal acta no se dice nada en el espacio reservado para ellos (“su cadáver habrá de recibir sepultura en el cementerio de… “).

Finalmente tenemos otro documento firmado por el alcalde de Castillo de Locubín en que menciona a todo el grupo, las 25 personas, entre los que nombra a los siguientes:

  • Antonio Montañés Chiquero.
  • José Pancorbo Gutiérrez.
  • José Peña Pinto.
  • Manuel Contreras Villén.
  • Joaquín Muñoz-Maestre Aranda.

De los cuatro primeros indica que murieron el día 12 de septiembre de 1936 en el Arroyo de las Parras (Castillo de Locubín), es decir en el mismo lugar y fecha.

Añade como nota común a todos que fueron asesinados en esa ocasión “por arma de fuego, quemado su cadáver”.

En otro lugar y fecha (30 de septiembre de 1936, en su domicilio y por arma de fuego) murió Joaquín Muñoz-Maestre Aranda.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como José, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.