FCO. DE PAULA ARANDA CABRERA

Francisco de Paula nació en Martos, el 20 de noviembre de 1871. Su padre era tornero.
Estudió en el Seminario de Jaén. Según consta en su solicitud a Tonsura, Grados y subdiaconado, en 1894 cursaba estudios de cuarto de Teología; y en su solicitud al Presbiterado en 1896, sexto de Teología.
Debido a la grave enfermedad del obispo de Jaén, recibió el presbiterado en Málaga junto a otros seminaristas de Jaén.
Primero fue coadjutor de Torredonjimeno (1896), y luego fue nombrado Cura Ecónomo de la parroquia de La Guardia (1903), pasando después a ser párroco en Marmolejo (1906), donde estaría hasta su fallecimiento.
Además de párroco, fue confesor de las Religiosas Hospitalarias de San Juan de Dios que llevaban el Hospital de Marmolejo, identificándose tanto con la localidad que llegó a considerarla como su propio pueblo. Realizó un trabajo pastoral muy bueno en la comunidad, sobre todo cultivando la Acción Católica, donde dejó honda huella. Tanto sus padres como uno de sus hermanos acabaron arraigándose en la localidad.

 

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

64 años

Nacimiento

Martos, el 20 de noviembre de 1871

Ordenación presbiteral

Témporas de Pentecostés de 1896

Ministerios

Coadjutor de Torredonjimeno (1896), Cura Ecónomo de La Guardia (1903), Párroco de Nuestra Señora de la Paz de Marmolejo (1906- 1936)

Muerte

La Centenera, en Marmolejo, el 23 de diciembre de 1936

RESEÑA

MARTIRIO

Antes de ser martirizado estuvo preso en la carnicería, que era la cárcel municipal, y también lugar de tortura. De allí era sacado, junto a otros sacerdotes, para que fueran a destruir con sus propias manos los retablos e imágenes de la parroquia. Estando en la cárcel, el 15 de diciembre de 1936, redacta su testamento, siendo protocolizado el 3 de octubre de 1939.

El martirio se produjo el 23 de diciembre de 1936, ante la evacuación de Marmolejo por un avance de las tropas nacionales. Con este motivo dijeron hacer limpieza de los elementos peligrosos social y religiosamente, y así, de madrugada, lo sacaron y lo llevaron al campo; se dice que lo apuñalaron con ocho o diez cortes, y lo rociaron gasolina y le prendieron fuego. Su cuerpo apareció quemado en el paraje de “La Centenera”. En el lugar se encontró una medalla calcinada de la Virgen de la Villa, que pertenecía a Francisco de Paula.

Según testimonios de sacerdotes y feligreses de Marmolejo, Francisco de Paula fue asesinado por su condición de sacerdote, no por otros motivos, pues en nada se significó políticamente.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como Francisco de Paula, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.