ANTONIO COBO MUÑOZ
Antonio nació en Linares. Se desconocen las profesiones de los padres. Sobre su familia, se sabe que al menos tenía otro hermano, llamado Francisco Javier, y que murió junto con él, en la mina “El Correo”.
Su matrimonio con Mercedes Rodríguez Zafra se celebró el día 25 de marzo de 1926, en el oratorio privado de la Sra. Isabel Contreras Ayala, sito en la calle Ayala, de Linares; presidió la celebración el Obispo de Jaén, Beato Manuel Basulto.
El padre García Alonso, con quien hizo varias veces los Ejercicios Espirituales, definía a Antonio como “una de nuestras glorias más puras”. Además, le dedicó una semblanza de la que recogemos el siguiente texto: “Le conocí hace cosa de unos catorce años, con motivo de unos ejercicios espirituales en Linares. Desde un principio me dio la impresión de un hombre de Dios que sentía en su pecho, viva, la llama del celo por la salvación de las almas. De comunión diaria, hacía cada mañana su oración y cada día su lectura espiritual y examen de conciencia. No pequeña parte de su formación espiritual la debía a su abuelito materno, en cuya casa de Madrid pasó los años de su carrera”.
Fue fundador de la Juventud de Acción Católica de Linares. En la memoria (1930-1933) de la asociación se ve no solo su tacto y fervor apostólico en aquellos años iniciales, sino su valor y sufrimientos frente a las persecuciones que ya comenzaban. Vale la pena recodar, como nota del espíritu de los jóvenes asociados, que estos llenaban por completo las habitaciones de los detenidos en las horas de visita, yendo hasta los mismos juniores, y que llegaron a celebrar una comunión extraordinaria, con mucha asistencia, “por la pronta y favorable resolución de tan enojoso asunto”.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Laico
Edad
38 años
Nacimiento
Linares, el 20 de octubre de 1898
Matrimonio
con Mercedes Rodríguez Zafra, el 25 de marzo de 1926
Muerte
Mina “El Correo”, en Bailén, el 18 de septiembre de 1936
RESEÑA
MARTIRIO
Cuando lo detuvieron, se encontraba visitando al Santísimo, como de costumbre. Se lo llevaron junto al Párroco Manuel Molina Estepa y sus sobrinos Antonio y Silvano Lara Pardo. Se les acusó de “estar reunidos en la caverna (la iglesia), fraguando el complot nacional o fascista, como le llamaban los milicianos”.
Al ser inhumado su cadáver en Bailén, la juventud de Acción Católica de Linares solicitó al Obispo de Jaén que sus restos, junto los del Consiliario Manuel Molina Estepa, se colocaran en el templo de San Francisco de Linares, como así se hizo.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Antonio, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
