Ramón de la Chica Cruz

Ramón nació en Jaén y fue bautizado en la parroquia de San Bartolomé. Estudió como alumno interno en el Seminario de Baeza el primer curso de Filosofía.
Al tiempo de solicitar la ordenación presbiteral trabajaba como inspector en el Colegio de Santo Tomás de Jaén. Una vez ordenado sacerdote, fue Coadjutor de Cambil, Coadjutor de Alcaudete y Ecónomo de Santiago de Calatrava hasta su martirio. En Alcaudete montó una escuela, donde enseñaba a to-dos los que se lo pedían.
En todos los lugares en que ejerció el ministerio destacaba por su bondad, elocuencia, atención a pobres y enfermos hasta el punto de que, al decir de la gente, “no tenía nada suyo”.

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

41 años

Nacimiento

Jaén, el 25 de noviembre de 1895

Ordenación presbiteral

en junio de 1918

Ministerios

Coadjutor de Cambil (1918), Coadjutor de Alcaudete (desde 1919 hasta al menos 1928), Ecónomo de Santiago de Calatra-va (al menos desde 1930 hasta su martirio)

Muerte

Cortijo “Lendínez”, en Torredonjimeno el 14-IX-1936.

RESEÑA

MARTIRIO

Su propio padre escribió: “Día 22 de julio detienen a mi hijo Ramón en la cárcel y el día 13 de septiembre, a las dos de la madrugada, se lo llevaron a darle muerte en el pueblo de Santiago de Calatrava”.
Desde el comienzo de la República recibió amenazas de los “enemigos del clero” para que se quitara la sotana. Apenas iniciada la guerra, celebrando la misa, se lo llevaron revestido a la cárcel, en la que recibió constantes malos tratos. Fue sacado, atado a un labrador y, junto con otros presos, llevado en la noche a la muerte. Fueron ejecutados a tiros de escopeta y seguidamente enterrados en una zanja. Fue el último del grupo en morir, por lo que pudo animar a los anteriores a los que decía: “Tener valor que hoy es el día de Jesús”.
Los testigos afirman que, a pesar de las amenazas para que se quitara la sotana y no celebrara la misa, él se negó a ello y nunca renunció a su condición de sacerdote y a su fe en Cristo.

BIOGRAFÍA AMPLIADA

Nacimiento, circunstancias familiares, estudios y órdenes.

Según el Registro Civil, consta que nació en Jaén en la calle Rejas de la Capilla, 9, el día 25 de noviembre de 1895, a las ocho de la noche. Sus padres fueron Manuel de la Chica Viveros, empleado y Carmen de la Cruz.

Estudios en el Seminario Diocesano.

En el curso 1909-1910 Ramón de la Chica estudia como alumno interno en el Seminario de Baeza el primer curso de Filosofía. Obtiene en Lógica y Ontología la calificación de Beneméritus; y en Aritmética y Álgebra, Beneméritus.

En los expedientes de órdenes para el Subdiaconado según su propia declaración en la solicitud del 22 de febrero de 1917 y por los certificados del Rector (29 de noviembre de 1917), consta que es seminarista interno desde 1908-1909 y años siguientes; y que cursa 5º curso de Sagrada Teología en febrero de 1917.

Al tiempo de solicitar la ordenación presbiteral trabaja como inspector en el Colegio de Santo Tomás de esta ciudad, con autorización del M. I. Sr. Provisor y Vicario General del Obispado, como así lo expresa el Rector del Seminario en su certificado del 29 de noviembre de 1917, al mismo tiempo que dice que “concluyó” la carrera en el próximo anterior curso (1916-1917). Este trabajo posterior cronológicamente no obsta a que realmente el propio Ramón de la Chica diga que es “pobre de solemnidad” cuando solicita el 22 de febrero de 1917 la Ordenación de Subdiácono y pide la dispensa de patrimonio en tal solicitud.

Órdenes

Primera clerical tonsura, órdenes menores

El Boletín Oficial del Obispado de Jaén da noticia de la recepción de la tonsura y órdenes menores recibidas en Córdoba en las Témporas de Adviento.

Subdiaconado

Recibió el Subdiaconado en las témporas de la 5ª Semana de Cuaresma; y el Diaconado en las témporas de Adviento. Ambas ordenaciones fueron en 1917 y de una y otra Ordenación se conserva el expediente de Órdenes correspondiente. No se han encontrado los expedientes para la recepción de las demás Órdenes Menores ni de la recepción del Presbiterado.

Solicita el 22 de febrero de 1917 se le conceda la Ordenación de Subdiácono: Es alumno interno del seminario, en el 5º curso de Teología y también pide se expidan letras dimisorias para recibir la Ordenación. Dirige la solicitud al Obispo de Jaén, a la sazón D. Juan Manuel Sanz Saravia.

Se adjunta el documento referente al examen sinodal aprobado y la admisión a Ejercicios Espirituales previos a la Ordenación (12-III-1917)

El Rector del Seminario certifica que es alumno interno del Seminario desde el curso 1908-1909; el P. Tomás Ramos, certifica la frecuencia en recibir el sacramento de la Penitencia; y el Párroco de San Bartolomé dice que “no consta nada en contra de su conducta moral y religiosa” (22 de febrero de 1917).

El Secretario de la Diputación Provincial y de la Comisión Mixta de Reclutamiento de Jaén, el día 3-III-1917 certifica que fue declarado temporalmente excluido de remplazo por haber resultado inútil.

“Atendiendo a la petición” del solicitante el Gobernador Eclesiástico le dispensa de título canónico para la Ordenación, para lo que el solicitante previamente ha de hacer juramento de aceptar el cargo de servicio a la Diócesis que se le encomiende (15 y 21 de marzo de 1917).

Diaconado

En la Capilla del Seminario, el Obispo Administrador Apostólico de Jaén, Fray Plácido Rey Lemos confiere órdenes menores y mayores el día 9 de diciembre de 1917 a un gran grupo de seminaristas de la Diócesis; 11 de ellos darán su vida en 1936.

Entre los ordenandos se incluye, como diácono a Ramón de la Chica Cruz que en ese mismo día es acompañado en la ordenación diaconal por los también mártires Antonio del Castillo García y José Bellido Aragón.

Resumimos del Expediente del Diaconado lo siguiente:

-El Siervo de Dios solicita al Obispo Administrador Apostólico, el día 29 de noviembre de 1917, la Ordenación de Diácono y la dispensa de intersticios.

-Aprobado el examen de sínodos, el 11 de diciembre de 1917, se le admite a Ejercicios Espirituales previos a la Ordenación. Se adjunta, como en el expediente de Órdenes de Subdiácono, la copia de la partida de bautismo, nuevamente expedida por el mismo Párroco de San Bartolomé, de Jaén, que la expidió para el Subdiaconado.

-Se añaden certificados de buena conducta, de frecuencia de sacramentos y de ejercicio del Orden de Subdiácono.

-El día 29 de noviembre de 1917 el Rector de Seminario certifica que es alumno interno desde 1908-1909 y siguientes, y que concluyó la carrera en el próximo anterior (es decir, 1916-1917). Añade que en esa fecha -29 de noviembre de 1917 es “inspector en el Colegio de santo Tomás, de esta ciudad”

-El día 29 de noviembre de 1917 el Obispo de Sión, Pro-Vicario General Castrense, expide letras al Subdiácono Ramón de la Chica Cruz, en cuanto súbdito suyo por razón del servicio militar, para que pueda recibir Sagradas Órdenes, concediéndole el “exeat” definitivo de la jurisdicción castrense y pasando a estar bajo la jurisdicción del Obispo de Jaén.

-Fray Plácido-Ángel Rey, Administrador Apostólico ordena las Publicatas y recogida de testimonios sobre el candidato y la Ordenación que solicita; ello es cumplimentado por el Párroco de San Bartolomé de Jaén entre el 17 y 19 de diciembre de 1917: comparecen ante él, como testigos, D. Félix Godoy, Coadjutor de la Parroquia; dice de él que “asiste a la catequesis Dominical; que en su trato exterior es respetuoso y obediente…”. Y comparecen también los seglares Rafael Vargas Siles que dice de él que “no le he visto en espectáculos públicos ni centros impropios de su estado”; y Amador Ramírez, que dice que es “sosegado y tranquilo en su trato, no aficionado al vino ni jugador, que siempre lo he vito religioso y recogido, alejado de pendencias y ruidos”.

El 21 de diciembre de 1917 el candidato es admitido a la Ordenación por decreto del Obispo-Administrador Apostólico.

Presbiterado

Solamente tenemos noticia de esta ordenación de Presbítero que recibe por la relación de órdenes que ofrece el Boletín Oficial, de las Témporas de la Stma. Trinidad de 1918, el día 25 de mayo. Fue también obispo ordenante Fray Plácido Rey Lemos, en la Catedral de Jaén.

Encargos parroquiales y Pastorales

Coadjutor de Cambil (1918)

Del primer nombramiento que se conserva documento escrito es de Coadjutor en la Parroquia de Cambil, en septiembre de 1918.

Coadjutor de Alcaudete (1919- al menos hasta 1928)

Unos meses más tarde, a comienzos del 1919, es nombrado coadjutor en la Parroquia de Alcaudete.

Ecónomo de Santiago de Calatrava (al menos desde 1930 hasta su martirio)

En 1930, en el Nomenclátor del Clero Diocesano, consta que en esa fecha es ya Párroco de Santiago de Calatrava y allí permanece hasta su muerte.

Cuentan de él que era muy trabajador, buena persona, excelente predicador y buen organizador de su parroquia.  Creó la cofradía de los Nazarenos y organizó los actos de la Semana Santa y del Corpus.

No se cansaba de hacer el bien a los pobres, ancianos y enfermos. Muy desprendido con sus bienes.

Martirio.

Registro de la muerte.

El Registro Civil de Santiago de Calatrava  emite el 15 de diciembre de 2016 copia de la partida de defunción que fue inscrita el 25 de julio de 1940, en ella consta:

“… La defunción de Ramón de la Chica, nacido en Jaén, provincia de Jaén, hijo de Manuel y de Carmen […] de profesión: párroco; soltero, no dejando sucesión.

Falleció en el término de Martos el día 14 de octubre de mil novecientos treinta y seis, a consecuencia de muerte violenta.

Circunstancias de su muerte.

En el archivo de los familiares se conserva una libreta manuscrita de su padre redactada sin duda alguna con posterioridad a la muerte del hijo sacerdote. Son tres breves notas, redactadas desde el amor de padre, pero con una sencillez lapidaria:

“día 22 de julio detienen a mi hijo Ramón en la cárcel y el día 13 de Septiembre, a las dos de la madrugada, se lo llevaron a darle muerte en el pueblo de Santiago de Calatrava. Año 1936”

“Edad 40 años y 19 años de haber cantado misa”

“día 7 de junio de 1918 cantó misa mi hijo Ramón”

Por otra parte la familia también conserva un trozo de papel, con una mala caligrafía; es un escrito de amenazas a Ramón de la Chica. No tiene fecha. La familia asegura que conserva este escrito desde aquellas mismas fechas inmediatamente anteriores a los padecimientos y muerte de Ramón de la Chica. Dice así el texto:

“S. D. Ramón somos enemigos del clero y no podemos consentir que se pase [pasee] con la sotana por ese pueblo. Si en término de 12 días no se quita la sotana abandone el pueblo a 12 días al del 13 te buscaremos (sic) en tu casa X”

La redacción del texto habla por sí misma, la frase “somos enemigos del clero” y la amenaza “te buscaremos en tu casa”, denota a las claras el ambiente de persecución religiosa. El reconocimiento hacia la personalidad de. D. Ramón no detiene el odio ni la amenaza; quitarse la sotana, abandonar el pueblo, te buscaremos.

El 18 de febrero de 1943 se emite un escrito-certificado en que se relacionan los arrestos y muertes ocurridos en Santiago de Calatrava, en julio y agosto de 1936. Entre los cinco que completan el grupo del mes de julio se incluye a Ramón de la Chica y se anota al margen el nombre y apellidos de ellos cinco:

“Fueron sacados el 13 de septiembre de 1936 y asesinados en el sitio conocido por la “Nava”, del término municipal de Torredonjimeno. Firma el documento Primitivo López, encargado del arresto.”

Por otra parte, el Procedimiento de urgencia nº 138-37 de la Au- ditoria de Guerra del Ejército de operaciones del Sur-Córdoba, también refiere con todo detalle el camino y modo hacia el lugar del asesinato de estos cinco arrestados:

“N N N, natural y vecino de Santiago de Calatrava (Jaén), sujeto perteneciente a las Juventudes Comunistas, prestó servicios con armas, por la población e intervino con los directivos en la recogida de Crucifijos en las escuelas, así como en la detención de personas de orden y registros domiciliarios. En los últimos días de Agosto en unión de sus convecinos N N, N N y otros más fueron a la cárcel, sacando de la misma a los detenidos D. Evaristo Gordón Morales, a los hijos de este señor de 19 y 23 años de edad y al Cura Párroco D. Ramón de la Ch[e]ca Cruz juntamente con el labrador de Torredonjimeno con residencia en Santiago de Calatrava D. Juan Antonio Corsa. Al Sr. Gordón Morales le amarraron codo a codo entre sus hijos y delante de estos el Sr. Cura con el labrador igualmente amarrados, conduciéndolos a la finca denominada “Lendínez”, término Municipal de Torredonjimeno, donde en las proximidades del puente fueron ejecutados a tiros de escopeta y seguidamente enterrados en una zanja; estos crímenes fueron hechos con la crueldad más refinada, puesto que en primer lugar asesinaron al padre, que al morir quedó suspendido por los codos de sus hijos y ya estos enloquecidos por el dolor cayeron a tierra donde fueron vilmente rematados y a continuación ejecutaron igualmente amarrados, al Cura Párroco y al labrador de referencia. También formó parte de una comisión que marchó a Higuera de Calatrava para allí recoger a un joven natural de Baena tildado de fascista, el que asesinaron en el campo debajo de un olivo”.

También se conserva un comunicado del Párroco de Santiago de Calatrava, correspondiente a 1943, en el que se indica la muerte de Ramón de la Chica y los destrozos causados contra los enseres religiosos:

“Infrascrito Cura Párroco de esta, con todo respecto manifiesta que por órdenes de mis superiores y habitualmente radico en Martos con la obligación de atender Santiago e Higuera de Calatrava. De aquí la irregularidad y hasta la pérdida del Correo debido a la incuria, abandono e incultura de estos pueblos. Hecha esta indicación informo: Que asesinaron al Párroco de esta, Don Ramón de la Chica con algunas personas más; arrasaron la Iglesia parroquial; destrozaron todas las imágenes; desaparecieron todos los ornamentos y vasos sagrados […]”.

Sobre su martirio escribió Manuel López Pérez en la siguiente forma:

Apenas iniciada la guerra, el 19 de julio de 1936 le detuvieron. Permaneció en esta situación, con constantes malos tratos, hasta el 14 de septiembre. Esa madrugada, sobre las dos, un grupo de milicianos procedentes de Martos le unieron a tres vecinos del pueblo y uno de Torredonjimeno. A don Ramón le ataron con el labrador Juan Antonio Corsa, llevándoles en un camión al paraje de Haza Blanca, donde fueron asesinados en las proximidades de un puente, siendo enterrados en una zanja.

Desde la proclamación de la República había sido objeto de amenazas y coacciones.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como Ramón, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.

Beatificación 124 Mártires de la Diócesis de Jaén
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