BERNARDINO ESPEJO GARRIDO
Bernardino nació en Martos, el 10 de marzo de 1876. Tuvo seis hermanos. Su domicilio estaba en la calle Dolores Escobedo.
Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Jaén, donde consta que en 1897 había terminado el segundo curso de teología con excelentes calificaciones.
Recibió del diaconado el día 22 de diciembre de 1900. Fue ordenado presbítero el 23 de marzo de 1901 en la iglesia de la Merced de Jaén.
El primer cargo del que hay constancia documental es de enero de 1904, fecha en que fue nombrado Coadjutor de la parroquia de Santa Marta de Martos. En 1918, además figura como Confesor de las Religiosas de Ntra. Sra. de los Desamparados, en Martos.
En 1930, era Capellán del Monasterio de MM. Trinitarias de Martos, al mismo tiempo que continuaba como Confesor de las Hnas. de Ntra. Sra. de los Desamparados, de las Franciscanas Concepcionistas y de las Hijas de la Divina Pastora. En estos cargos se mantuvo hasta su muerte.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Sacerdote
Edad
61 años
Nacimiento
Martos, el 10 de marzo de 1876
Ordenación presbiteral
Cuaresma de 1901
Ministerios
Coadjutor de Santa Marta, de Martos (1904), Confesor de las RR. de los Desamparados de Martos (1918), Capellán de MM. Trinitarias, de Martos (1930)
Muerte
Arroyo Salado, en Martos, el 15 de enero de 1937
RESEÑA
MARTIRIO
Fue detenido en su propia casa, en la calle Córdoba 9, el 14 de octubre de 1936, siendo conducido al cuartel de la Guardia Civil, donde fue maltratado, y después a la cárcel en calidad de prisionero. De allí fue sacado la noche del 15 de enero de 1937, en un grupo formado por cinco hombres, todos ellos asesinados en las inmediaciones del arroyo Salado, en el término de Martos.
Su cadáver, que presentaba un corte en el cuello y varios disparos, recibió sepultura en el cementerio de Martos. Posteriormente sus restos fueron trasladados al Santuario de Santa María de la Villa.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Bernardino, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
