FRANCISCO DE ASÍS MORALES ABALLE
Francisco de Asís nació el día 4 de octubre de 1871 en Jaén. Su padre ejercía de maestro de instrucción primaria. Era natural de Jaén. Su madre era natural de Tuy. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento en la parroquia de San Pedro de Jaén.
Fue ordenado presbítero en la Capilla del Palacio Episcopal, el sábado antes del Domingo de Pasión de 1899. Desde su ordenación sacerdotal ejerció como profesor en el Seminario de Jaén, impartiendo las materias de metafísica especial, de ascética y mística, y de Moral. Ostentó diversos cargos en la Curia diocesana y en el Seminario. En 1905 llegó a la parroquia de San Pedro de Jaén como Coadjutor. En 1914 llegó a ser Párroco por concurso a curatos, y fue en esta etapa cuando tuvo que afrontar la clausura del templo parroquial de San Pedro que tuvo que cerrarse y al final quedó derruido. El culto desde entonces se trasladó al templo de San Juan.
Francisco de Asís fue cofrade de la Santa Capilla de San Andrés, institución fundada en 1515 por Gutierre González Doncel, protonotario apostólico. Perteneció a la Asociación de la Prensa y a la Liga de defensa del Clero. Lo llamaban el “padre de las monjas”, y en verdad lo era. A pesar de las muchas obligaciones que tenía que cumplir por razón de su ministerio, consideraba como una muy precisa el atender a la santificación de ellas. Decía: “Si el que salva un alma salva la suya, ¿cuánto más será el santificarla? Un santo no va solo al cielo; lleva en pos de sí muchas almas”. Con gracejo andaluz solía decirles: “No os quiero monjitas de dulce, os quiero fuertes como la mujer del Evangelio”.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Sacerdote
Edad
65 años
Nacimiento
Jaén, 4 de octubre de 1871
Ordenación presbiteral
Sábado anterior al Domingo de Pasión de 1899
Ministerios
Párroco de San Pedro de Jaén
Muerte
Cementerio de Mancha Real, el 3 de abril de 1937
RESEÑA
MARTIRIO
El día 6 de septiembre de 1936 lo prendieron, y lo llevaron a su parroquia, que contempló completamente destrozada. Lo condujeron después a la comisaría, donde pasó la noche; y, en la madrugada del viernes, lo introdujeron en la prisión, donde estuvo ocho meses. Cuando él llegó a la cárcel-Catedral, en los comienzos del mes de septiembre de 1936, ya habían sido sacados para la muerte el beato Basulto, Obispo, y su Vicario General, beato Félix Pérez Portela.
Francisco de Asís seguía allí el Jueves Santo (25 de marzo de 1937) y estuvo en la misa que celebraron con fervor los sacerdotes presos. Sí tenemos de él un precioso detalle de su último día antes de salir para morir: “El 2 de Abril dijo don Francisco a un religioso del Corazón de María, que con él compartiría las angustias de la prisión: Padre, confiéseme, que esta noche me toca a mí. Cuando Vd. salga de aquí haga a mi familia una visita y dígales que no sufran por mí, que voy tranquilo y… ¿por qué no decirlo?, contento con la voluntad de Dios”.
El siervo de Dios iba incluido el 2 de abril, sábado de Pascua, en la saca desde la Catedral hasta el cementerio de Mancha Real. Aunque su cadáver quedó en una fosa común del cementerio de Mancha Real, luego fue exhumado. Sus restos fueron depositados en la Cripta de la Catedral de Jaén.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Francisco de Asís Morales, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
