FRANCISCO MORALES VERA

Francisco nació en Campillo de Arenas, el 20 de febrero de 1900. Su padre era labrador.
Estudió en el Seminario de Jaén, donde ingresó en 1910. En el tiempo de las órdenes menores, estudiaba segundo de Teología, en el curso 1918-1919. En 1919 obtuvo el accésit al Premio extraordinario del grado de Bachiller en Teología. En los cursos 1920-1921 y 1921-1922 cursaba los estudios de cuarto y quinto de Teología.
El 22 de septiembre, el Obispo de Jaén firmaba que el Siervo de Dios comparezca “en el día de mañana” para recibir el Presbiterado. Así, en las Témporas de San Mateo de 1922, en la capilla del Palacio Episcopal, el Obispo le confirió el Presbiterado, no habiendo más ordenados en dicha fecha.
El primer cargo para el que fue destinado fue el de Ecónomo de Carchelejo. Posteriormente, tomó parte en el concurso de curatos vacantes, obteniendo la parroquia de Arjonilla el 18 de agosto de 1925, donde permanecería hasta su fallecimiento.
De lo que fue su vida en Arjonilla, es reseñable que la población, merced a su presencia, fue un continuo vivero de vocaciones, pues Francisco trajo de Roma, donde fue a estudiar, obteniendo diversos doctorados y el dominio de varias lenguas, aires frescos y vigorosos de formación y de ilusión por la vida religiosa, surgiendo en la localidad toda una línea de sacerdotes. Se distinguía por su caridad con los pobres: lo llamaban la estrella del rabo, porque siempre lo seguían personas necesitadas a las que socorría. También brillaba por su sensibilidad cultural.

 

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

36 años

Nacimiento

Campillo de Arenas, el 20 de febrero de 1900

Ordenación presbiteral

Témporas de San Mateo de 1922

Ministerios

Párroco de Carchelejo (1922), Párroco de Ntra. Sra. de la En-carnación de Arjonilla (1925- 1936)

Muerte

En Puente Tabla, en el Arroyo del Ajo, en Marmolejo, el 9 de septiembre de 1936

RESEÑA

MARTIRIO

Al estallar la guerra civil, un pariente suyo de Campillo de Arenas, se desplazó a Arjonilla para llevárselo a Campillo, pero tras hablar con el entonces alcalde de Arjonilla, éste le dijo que no temiese por su vida porque al ser tan querido nadie atentaría contra su vida.

Sin embargo, el 25 de agosto de 1936 fue detenido e incomunicado de los demás, sufriendo malos tratos. Fue llevado al Cuartel de Milicias instalado en la calle Corredera, donde murieron algunos por los malos tratos. Él sufrió una gran paliza, en la que le rompieron la mandíbula. Posteriormente llevaron a los que aún vivían al lugar donde fueron asesinados.

En la madrugada del 9 de septiembre, lo sacaron en un camión junto a nueve vecinos, uno de ellos de 16 años, que era de la Acción Católica. Los llevaron al paraje conocido como Puente Tabla, sobre el Arroyo del Ajo, ya en el término de Marmolejo. Alegando su condición sacerdotal, solicitó que lo matasen el último para poder confortar a sus compañeros. Su cadáver quedó en una fosa común de Marmolejo, de donde se exhumó después para pasarlo a la capilla del sagrario de la parroquia de Arjonilla.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como Francisco, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.