LUCAS MUÑOZ BEZARES
Lucas nació el en Villanueva del Arzobispo, el día 28 de febrero de 1896, y fue bautizado el día 1 de marzo siguiente. Su padre era sastre.
Ingresó en el Seminario en 1907-1908. En el curso 1918-1919 obtuvo el premio extraordinario de Bachiller en Teología. El día 21 de septiembre de 1918 recibió el presbiterado en la parroquia de Porcuna.
Recién ordenado sacerdote, participó en las oposiciones a Canónigo Magistral con la defensa de la tesis sobre el libre albedrío y el pecado original. Tras una etapa de Ecónomo en la parroquia de Cañada Catena (al mismo tiempo que era Capellán del Colegio de la Divina Pastora, en Beas de Segura), en 1923 marchó a Madrid, requerido por el ya Obispo de Madrid-Alcalá, Eijo Garay, su maestro. Sin embargo, fue una corta etapa la de su cargo como secretario particular del Obispo de Madrid-Alcalá y volvió a Jaén como Ecónomo en la parroquia de San Juan Bautista de Arjona. Era el año 1924. En 1925, en el concurso de curatos vacantes, llegó a Beas de Segura como Párroco y allí permaneció hasta su martirio. En Beas de Segura fue Capellán del Convento de Carmelitas Descalzas y Capellán en el Convento de la Divina Pastora, donde luego estaría preso.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Sacerdote
Edad
40 años
Nacimiento
Villanueva del Arzobispo, el 28 de febrero de 1896.
Ordenación presbiteral
Porcuna, el 21 de septiembre de 1918
Ministerios
Ecónomo de Cañada Catena (1918), Capellán del Colegio de la Divina Pastora de Beas de Segura (1918), Secretario particular del Obispo de Madrid-Alcalá (1923), Ecónomo de San Juan Bautista de Arjona (1924), Párroco de Beas de Segura (1925-1936).
Muerte
Estación de Atocha (Madrid), el 12 de agosto de 1936
RESEÑA
MARTIRIO
En abril de 1936, Lucas debió estar en Getafe (Madrid) con su hermana Carmen, religiosa del Convento de la Divina Pastora.
Fue detenido en Beas, el día 21 de julio de 1936, siendo conducido a la checa de la Villa y luego llevado a Jaén, a la Catedral, hasta el 11 de agosto que fue conducido a Madrid en el tren de la muerte. Junto a otros muchos, murió ametrallado en la Estación de Atocha (Madrid), el 12 de agosto de 1936.
Desde la cárcel escribió a su familia algunas cartas en las que decía cosas como estas: “…Dios sea bendito por todo; hay que saber aprovechar los sufrimientos que Dios nos envía para purificar nuestras almas; sufriendo con resignación no se perderá ni una lágrima, todas las recogerá el Señor”. “Queridísimos padres y hermanos: no me remuerde la conciencia de haber hecho mal a nadie sino bien a todo el mundo; tengo una tranquilidad que no sé cómo pagárselo a Dios; solo me preocupa vuestro sufrimiento, pero como sé lo buenos que sois todos también, me tranquiliza el que sabréis sufrir resignadamente perdonando…”. “Mis queridísimos padres y hermanos: Orad todos mucho por mí para que Dios perdone cuanto en mi vida le haya podido ofender”.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Lucas, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
