ILDEFONSO MUÑOZ PRETEL
Ildefonso nació en Villanueva del Arzobispo, el 29 de marzo de 1895. Su padre era jornalero.
Aunque en un momento determinado se trasladaría a Iznatoraf, los años de infancia, juventud y primeros de matrimonio los pasó en Villanueva del Arzobispo.
Así, en 1919, cuando contrae matrimonio a la edad de 24 años, con Aurora García Magaña, aún reside en Villanueva.
La primera hija, María Juana, todavía nació en Villanueva. En el acta de nacimiento dice que su padre, Ildefonso Muñoz, es zapatero. Después, ya en Iznatoraf nacieron los demás hijos.
DATOS DE INTERÉS
Estado
LAICO. SOCHANTRE
Edad
41 años
Nacimiento
Villanueva del Arzobispo, el 29 de marzo de 1895
Matrimonio
Villanueva del Arzobispo, el 31 de mayo de 1919, con Aurora García Magaña
Hijos
Mª Juana (8 de febrero de 1921), Pedro (3 de julio de 1926; falleció el 1 de diciembre de 1931), Manuel Tarsicio (23 de febrero de 1929), Ildefonso (9 de junio de 1931), Encarnación (23 de octubre de 1933).
Muerte
Cementerio de Iznatoraf, el 28/29 de agosto de 1936
RESEÑA
MARTIRIO
De su martirio hay constancia en la relación de muertes violentas de vecinos de Iznatoraf. Se dice en tal relación que su profesión, en 1936, era Alguacil del Juzgado.
Hay un precioso testimonio de Salvador Martínez Villacañas, sobre la prisión y muerte del Padre Checa y de su fiel colaborador, Ildefonso, recogido de diversas personas. Por él se sabe que junto al párroco Manuel Checa lo sacaron varias veces con la intención de matarle. Así lo bajaron al cementerio el 29 de agosto, donde D. Manuel les pidió que lo mataran a él, pero no al bueno de Alfonsico, que estaba cargado de hijos y con su mujer embarazada. Cuando se volvían al pueblo convencidos, se encontraron con el alguacil que instó a los milicianos a que los volvieran a llevar al cementerio, pues “les había llegado la hora”. Allí, tras obligar al párroco a cavar su propia fosa, el alguacil le hundió el cráneo con un golpe mortal propiciado por la azada. Posteriormente, asesinaron al sochantre con disparos de arma de fuego.
Hay que aclarar que Ildefonso, Alfonsico, Muñoz Pretel, era un buen hombre, cristiano, cercano a la Iglesia y gran colaborador del Padre Checa y que ésta fue la única razón por la que lo asesinaran. Era pobre y con varios oficios sacaba su casa adelante.
Al terminar la guerra sacaron sus restos de la fosa y los llevaron al Cristo de la Vera Cruz, donde se encuentran en un enterramiento al pie del altar, en el centro de la nave, en cuya lápida había una inscripción con sus nombres, hoy desaparecida.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Ildefonso, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.