ANTONIO ÓRPEZ MUÑOZ

Antonio nació en Martos en 1886.

El Coadjutor de la parroquia, Juan Bautista Pérez Rubio, certificaba la buena conducta moral y religiosa, la asistencia a los actos parroquiales, y la frecuencia en recibir los Santos Sacramentos.

Para la tonsura y órdenes Menores, en la publicata de la parroquia de Santa Ana y San Amador ante el Párroco, los testigos declaran “que los padres de Antonio Órpez Muñoz y sus abuelos paternos y maternos jamás han llevado nota ni tacha infamatoria”. Y también “que el pretendiente tiene inclinación al estado eclesiástico, que venera a los sacerdotes… ejercitándose en actos de piedad y educación cristiana”. “Que siempre lo ha visto arreglado y honesto en el traje, acciones y palabras, sin trato ni comunicación estrecha con mujeres…”. “Que ha cursado estudios propios de la carrera eclesiástica en los Seminarios de Baeza y de Jaén”.

Para el subdiaconado, el mencionado Párroco, el 4 de febrero de 1887, certifica que “es de buena vida moral y religiosa, usa constantemente el hábito talar y corona abierta”, y que asiste a la parroquia con puntualidad a las conferencias morales”. En el mismo sentido se manifiestan el Párroco y los testigos, a la hora de recibir el diaconado, en el mismo año, certificando su buena conducta. El Domingo de Pasión de 1888, recibe el diaconado. Ya como presbítero, simultaneó su servicio a la parroquia con su tarea de Confesor del Convento de la Divina Pastora de la misma ciudad.

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

72 años

Nacimiento

Martos, el 3 de octubre de 1864

Ordenación presbiteral

Semana de Pasión de 1888

Ministerios

Coadjutor de la parroquia de Torredelcampo (noviembre de 1888), Coadjutor de la parroquia de Santa Ana y San Amador de Martos (al menos desde 1905)

Muerte

Cementerio de Monte Lope Álvarez, el 11 de noviembre de 1936

RESEÑA

MARTIRIO

Detenido el 7 de agosto de 1936, fue llevado a la prisión de Martos. Así se indica en el libro de la prisión. Junto a la fecha de ingreso se anota la de salida: el 11 de octubre de 1936. Antonio Órpez Muñoz, está incluido en la saca de ese día, compuesta de once presos, incluida una mujer, llamada Juana Quero Taverner. A los once los llevaron al Cementerio de Monte Lope Álvarez. El traslado estuvo surcado de torturas, y a Antonio Órpez (el único sacerdote) lo sometieron a vejaciones, como hicieron también con la única mujer del grupo. Los ataron juntos a él y a ella, viuda de un médico, señora buenísima, que en su vida realizó una larga cadena de obras de caridad y de asistencia a los necesitados. Los trasladaron en un camión. Antonio sufrió un colapso. 

Murió bendiciendo a sus enemigos. Se había confesado en la cárcel, poco antes. Se sabe con certeza que la piadosa y caritativa señora, antes de ser fusilada, atada a Antonio, besó las manos a los que se disponían a fusilarla, diciendo: “Dejadme besar las manos de los que me van a abrir las puertas del Cielo”.

En el lugar llamado “Las máquinas”, en el cementerio de Monte Lope Álvarez, fue martirizado. Su cadáver fue encontrado con la mano izquierda cortada y con tiros en la cabeza.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como Antonio, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.