JOSÉ PEÑA PINTO

El día 26 de septiembre de 1907, en Alcalá la Real, nació José, que fue bautizado el día 3 de octubre siguiente, en la parroquia de Santo Domingo de Silos.
De sus estudios en el Seminario se nos dice en un escrito de la parroquia de San Pedro de Castillo de Locubín que cursó las Humanidades y la Filosofía en Seminario de San Cecilio de Granada, dato explicable por la cercanía de Alcalá la Real con dicha ciudad.
De los cursos de Teología en Jaén, sabemos que en el año académico 1927-1928 hizo el tercer año de Teología.
El presbiterado le fue conferido el Sábado de Pasión de 1930. Se indica siempre que el Obispo ordenante fue “el de la Diócesis”, que en esos años era el Beato Manuel Basulto.
La familia conserva un recordatorio de la primera misa, que tiene este texto: “El nuevo Presbítero D. José Peña Pinto dedica a Ud. este recuerdo de su Ordenación Sacerdotal y de su Primera Misa que celebrará en la Iglesia de Ntra. Sra. de las Angustias el 22 de Abril”. Nos consta que en aquella primera misa predicó el Arcipreste Antonio Montañés, que el día 12 de septiembre de 1936 moriría junto a él en el mismo lugar y hora.
No sabemos la fecha en que fue destinado como Coadjutor en su propia parroquia de bautismo, pero en 1936, el año de su martirio, ya tenía tal cargo, según dice la relación de sacerdotes de la Diócesis de Jaén que murieron entre 1936-1939 en la persecución religiosa.

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

28 años

Nacimiento

Alcalá la Real, el 26 de septiembre de 1907

Ordenación presbiteral

Sábado de Pasión de 1930

Ministerios

Coadjutor de Santo Domingo de Silos de Alcalá la Real

Muerte

Arroyo de las Parras, en Castillo de Locubín, el 12 de septiembre de 1936

RESEÑA

MARTIRIO

Alcalá la Real estuvo pocos meses bajo el mando de la autoridad de la República; en el año 1937 ya había pasado al dominio del General Queipo de Llano. La defunción de José, que había ocurrido el 12 de septiembre de 1936, se inscribe el 17 de agosto de 1937, tanto en el Registro Civil de Alcalá la Real, como en el archivo de la parroquia de Santa María la Mayor de la misma ciudad. El mártir tenía al morir 28 años. Tres sacerdotes de Alcalá recibieron la muerte en el mismo lugar y fecha junto a él: Antonio Montañés Chiquero (62 años), Manuel Contreras Villén (40 años), y José Pancorbo Gutiérrez (50 años). El día 12 de septiembre de 1936 en el Arroyo de las Parras (Cuesta de Santa Olalla), en término de Castillo de Locubín, fueron asesinados los cuatro.
En la lista de prisioneros de Alcalá se indica que José Peña entró en prisión el 25 de julio de 1936 y salió el 12 de septiembre del mismo año, fecha de su muerte. La prisión estaba en el monasterio de las MM. Dominicas que habían sido expulsadas del mismo. Los restos de José, como los de los otros tres sacerdotes de Alcalá están en la cripta de la iglesia de la Consolación, templo parroquial de Santa María la Mayor de Alcalá la Real.

BIOGRAFÍA AMPLIADA

Nacimiento.

Nació el día 26 de septiembre de 1907, en Alcalá la Real, y fue bautizado el día 3 de octubre siguiente, en la Parroquia de Santo Domingo de Silos. Así consta en el Archivo Parroquial.

Al menos fueron otros tres hermanos más (Francisco, Antonio y Encarnación) pues en un recordatorio del primer aniversario de su muerte, se dice el nombre de su madre y de estos tres hermanos.

De sus estudios en el Seminario se nos dice en un escrito de la Parroquia de San Pedro de Castillo de Locubín que cursó las Humanidades y la Filosofía en Seminario de San Cecilio de Granada, dato explicable por la cercanía de Alcalá la Real con dichaciudad. De los cursos de Teología, en Jaén, sabemos que en el año académico 1927-1928 hizo el 3er año de Teología.

Sagradas Órdenes

Podemos saber que recibió el Exorcistado y Acolitado el 24 de marzo de 1928, en la capilla del Palacio Episcopal. En las Témporas de Adviento del mismo año 1928 recibió el Subdiaconado. Un año más tarde, en las Témporas de Adviento de 1929 recibió el Diaconado y el Presbiterado, le fue conferido el Sábado de Pasión de 1930. Se indica siempre que el Obispo ordenante era “el de la Diócesis”, que en esos años era el Beato Manuel Basulto.

La familia conserva un recordatorio de la Primera Misa:

“El nuevo Presbítero D. José Peña Pinto dedica a Ud. este recuerdo de su Ordenación Sacerdotal y de su Primera Misa que celebrará en la Iglesia de Ntra. Sra. de las Angustias el 22 de Abril.

Ensalzará las glorias del sacerdocio

el M. I. Sr. Lcdo. D. Elías Hurtado y Hurtado, Canónigo de la S. I. C. de Jaén

Padrinos eclesiásticos

  1. Antonio Montañés, Arcipreste y D. Ginés L. Campos, Párroco de Sto. Domingo Padrinos de honor: sus hermanos
  2. Franc.º Martín Hueltes Dª. Encarnación Peña Pinto

Jaén 5 y Alcalá la Real 22-4-30”

Se indica que predicó don Antonio Montañés, Arcipreste, que el día 12 de septiembre de 1936 morirá junto a él en el mismo lugar y hora.

Cargos y destinos pastorales

No sabemos la fecha en que fue destinado como Coadjutor en su propia parroquia de Bautismo, pero al menos en 1936, a la fecha de su martirio, ya tenía tal cargo, según dice la relación de sacerdotes de la Diócesis de Jaén que murieron entre 1936-1939 en la Persecución Religiosa.

Martirio y circunstancias del mismo.

Alcalá la Real estuvo pocos meses bajo el mando de la autoridad de la República; en el año 1937 ya había pasado al dominio del General Queipo de Llano.

La defunción del Siervo de Dios, que había ocurrido el 12 de septiembre de 1936, se inscribe el 17 de agosto de 1937, tanto en el Registro civil de Alcalá la Real, como en el archivo de la Parroquia de Santa María la Mayor de la misma ciudad.

Son cuatro sacerdotes de Alcalá los que fueron martirizados en el mismo lugar y fecha: Antonio Montañés Chiquero, Manuel Contreras Villén, José Pancorbo Gutiérrez y José Peña Pinto.

El día 12 de septiembre de 1936 en el Arroyo de las Parras (Cuesta de Santa Olalla) en término de Castillo de Locubín, fueron asesinados los cuatro.

En la relación de muertes violentas acaecidas en Castillo de Locubín de personas no residentes en la localidad se incluye a los cuatro sacerdotes indicados y de cada uno de ellos expresamente se dice “Párroco/sacerdote” en la casilla de “filiación política”.

En la lista de prisioneros en Alcalá se indica que entró José Peña Pinto en prisión el 25 de julio de 1936 y salió el 12 de septiembre del mismo año, fecha de su muerte. En la misma relación, uno tras otro, con la misma fecha de ingreso y de salida están los cuatro sacerdotes de Alcalá la Real. Esta “cárcel” era el Monasterio de las MM. Dominicas que habían sido expulsadas.

“De seguida que todas las religiosas salimos, se hicieron dueños del convento colocando en la torre la bandera tricolor. Entraron en todas las celdas y hicieron grandes destrozos, llevándose toda la ropa de las religiosas, como hábitos, tocas y ropa interior, pues todas salimos solamente con lo puesto, pues no nos dejaron sacar nada. Hasta las camas y todo cuanto teníamos.

A los tres días siguientes, o sea el día 25, fuimos llamadas por los para que fuéramos al convento, por ver qué teníamos que sacar; y después de todo fue para darnos un mal rato, porque las religiosas que fuimos, que éramos cinco o seis (pues no fueron todas), además de no dejarnos sacar nada, nos amenazaron y nos dijeron cuanto quisieron. Una de las religiosas, que al salir llevaba escondido un copón, fue registrada y se lo arrebataron, tirándolo al suelo en su presencia.

También fue muy grande nuestra sorpresa al darnos cuenta de que nuestro convento lo habían convertido en cárcel, pues, estando allí, vimos conducir por los a todas las personas  y entre ellos todos los sacerdotes del pueblo, que eran seis. Permanecieron encarcelados desde el 25 de julio hasta el día 12 de septiembre, en que fueron sacados para ser fusilados y quemados. Durante todo este tiempo fueron cruelmente atormentados y martirizados con toda clase de suplicios. Les daban grandes palizas hasta derramar sangre y después los echaban en un pilar lleno de agua. Les aplicaban planchas ardiendo en el pecho y les metían alfileres entre las uñas; y al señor arcipreste le llevaron un Señor Crucificado muy grande que teníamos en el coro y lo sacaron al patio, en donde había una bola muy grande de piedra, y le mandaron se la tirara, pues al efecto pusieron al Crucifijo en el suelo, mas él, al ver al Crucificado, se arrodilló y lo adoró y llorando les dijo que hicieran con él lo que les pareciese, pero que él no le tiraba la piedra. Llenos de rabia porque no podían conseguir lo que deseaban, le daban grandes golpes en las manos y en la cabeza con las culatas de los fusiles, pero a pesar de todos estos tormentos no lo pudieron conseguir y entonces obligaron a uno de los otros presos para que rompiese la imagen en su presencia. De allí se lo llevaron a la enfermería y cuando fueron a sacarlos para fusilarlos, a él lo bajaron arrastrando por las escaleras de la enfermería, y para esto lo cogieron de los pies y fue dando con la cabeza en todas ellas, que eran unas dieciocho.

Estuvieron doce días encerrados en una carbonera húmeda y oscura y con el techo muy bajo; dormían en el suelo sin ropa alguna y les daban la comida en un lebrillo, como si fuesen animales y todos tenían que comer allí. También tenían que hacer sus necesidades allí mismo, en el suelo, pues no los dejaban salir para nada; solamente los sacaban para darles las palizas que se las daban en el patio. En estos tormentos murieron dos o tres y los enterraron en la huerta, pues han sido hallados sus cadáveres. En fin, han sido tan terribles los martirios, que no se pueden explicar”.

Sus restos, como los de los cuatro sacerdotes de Alcalá están en la cripta de la iglesia de la Consolación, templo parroquial de Sta. María la Mayor, en Alcalá la Real.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como José, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.