FRANCISCO J. PÉREZ MONTÁVEZ

Francisco nació en Jódar. Era hijo de Javier Pérez y Ana Montávez, comerciantes. La rama paterna procedía de Huércal-Overa; la madre y los abuelos maternos, de Jódar. Era de una familia numerosa, de siete hermanos, de los cuales hubo otro sacerdote, Miguel, claretiano, y una hermana, Mónica, religiosa de San José de la Montaña.

Estudió en el Seminario de Jaén. Consta que padeció de epilepsia, enfermedad que, tras el plan curativo al que fue sometido, pudo superar.

Al solicitar el Subdiaconado, solicitó también ser ordenado subdiácono, ad titulum servitii Ecclesiae, “porque tanto él como sus padres son sumamente pobres”.

Sin que haya documento que lo avale la Revista Saudar dice que fue sacerdote en Larva. Desde 1919 fue Cura Regente de la parroquia de Ibros. En 1921 hubo concurso a curatos vacantes. Siendo propuesto para el curato de ascenso de la parroquia de Ibros el 16 de noviembre de 1921, se le concedió. A partir de entonces hasta su muerte éste fue ya su encargo definitivo.

DATOS DE INTERÉS

Estado

Sacerdote

Edad

52 años

Nacimiento

Jódar, el 16 de agosto de 1884

Ordenación presbiteral

el 17 de diciembre de 1910

Ministerios

Coadjutor de Larva (¿?), Párroco de Ibros (desde 1919 a 1936)

Muerte

Baeza, el 24 de diciembre de 1936

RESEÑA

MARTIRIO

Fue hecho prisionero al terminar de celebrar la misa el 19 de julio de 1936. Una publicación de Ildefonso Alcalá Moreno dice: “El día 19 de julio esperaron a que terminase de decir misa, para ser arrestado y torturado en una checa, donde quedó ciego de los potentes focos que le colocaron en la cara; fue asesinado en una mina cercana a esta localidad en la madrugada del 24 al 25 de diciembre de 1936”. Era Nochebuena y alba del día de Navidad.

Parece ser que su cuerpo fue cubierto de cal viva, por lo que no se pudieron localizar sus restos.

BIOGRAFÍA AMPLIADA

Nacimiento y circunstancias familiares.

En la Diócesis de Jaén se quemaron en la guerra numerosos archivos parroquiales. En este pueblo de Jódar hubo intento de incendiarlo. Incluso comenzó a arder y gracias a la intervención de un municipal y otras personas apagaron la hoguera y depositaron los libros en el despacho del Juez.

Francisco J. Pérez Montávez  nació en Jódar el 16 de agosto de 1884 y fue bautizado el 18 siguiente. Se le puso el nombre de Francisco Javier Jacinto José. Era hijo de Javier Pérez y Ana Montávez, del comercio. La rama paterna es de Huélcar Overa; la madre y los abuelos maternos, de Jódar.

Ya en la partida se nos da una referencia de las circunstancias familiares al indicar que el padre era del comercio. Era una familia numerosa, de siete hermanos, de los cuales además de él hubo otro hermano -Miguel- sacerdote claretiano y otra hermana -Mónica- religiosa de San José de la Montaña.

En la propia parroquia de Jódar, fue confirmado el día 15 de noviembre de 1900 por el Obispo de Jaén, Victoriano Guisasola.

Estudios

De los documentos existentes podemos obtener los siguientes datos:

En 1904-1905 estudia 3º de Filosofía, en el Seminario de Jaén. En 1908-1909 según certificado de estudios de la Secretaría del Seminario cursó el 3º año de Teología7. Al solicitar el Subdiaconado (noviembre de 1909) dice él mismo que ya es alumno del 5º año de Sagrada Teología.

Órdenes

Se conservan todos los expedientes de Órdenes.

La Tonsura y Menores las solicitó el 11 de mayo de 1909 pero esta solicitud va precedida en el expediente de un certificado médico, aunque expedido el 26 de mayo de 1909: el médico Francisco Javier Ortiz Carpio -médico de la Beneficencia y del Seminario Conciliar- dice que el Siervo de Dios: “se encuentra completamente curado” del padecimiento de epilepsia tras el plan curativo al que se le ha sometido durante veinte meses, en visitas de cada 15 días, y diciendo “sin que nada me pueda hacer presumir que pueda volver a padecer la neurosis que le molestó por algún tiempo”.

El tema de la enfermedad es seguido y consultado en los expedientes sucesivos para Órdenes posteriores, en concreto para el Subdiaconado y para el Presbiterado.

Hay certificados médicos siempre favorables y diversos oficios por mandato del Obispo pidiendo estos informes.

Por otra parte, al solicitar el Subdiaconado, en documento aparte, solicita también ser ordenado subdiácono, ad titulum servitii Ecclesiae, “porque tanto él como sus padres son sumamente pobres”.

La Tonsura y Menores los recibió en las témporas de Pentecostés de 1909: el Subdiaconado en las témporas de Adviento de 1909; y en 1910 el Diaconado el 31 de mayo y el Presbiterado el 17 de diciembre del mismo año.

Encargos pastorales

Sin que haya documento que lo avale la Revista “Saudar” dice que fue sacerdote en Larva. Desde 1919 es Cura Regente de la Parroquia de Ibros; y en 1921 hay concurso a curatos vacantes. Es propuesto en tal concurso para el curato de ascenso de la Parroquia de Ibros el 16 de noviembre de 1921 y así se le concede. A partir de entonces hasta su muerte éste será ya su encargo definitivo.

Vivió una intensa actividad apostólica en Ibros.  Era valiente en su predicación, hasta el punto de afirmar en repetidas ocasiones que se avecinaban “días calamitosos”.

Recuerdan el interés con el que preparaba las novenas y su gran celo con las Marías de los Sagrarios.

Martirio

La partida de defunción se inscribe en el Registro civil de Ibros  el día 28 de mayo de 1941; se indica en ella que tiene 52 años, hijo de Javier y Ana, sacerdote y célibe.

En cuanto a las circunstancias de su detención y muerte, en un escueto escrito del Párroco de Ibros dirigido al Vicario General del Obispado de Jaén, el 27 de abril de 1939, refiere el nombre de los tres sacerdotes de Ibros, el primero de los cuales es él.

Circunstancias de la detención y muerte.

Fue hecho prisionero al terminar de decir misa el 19 de julio de 1936. En la relación de prisioneros de Ibros, desde julio de 1936 al 12 de febrero de 1939, figuran las fechas de entrada y salida de los cincuenta vecinos que fueron apresados; de todos ellos, uno falleció en la cárcel y tres fueron asesinados. Uno de los tres es el párroco del que no se indica ni fecha de entrada ni de salida de la cárcel.

Sin embargo en la relación de personas asesinadas (los tres indicados) que firmó el alcalde de Ibros el día 29 de julio de 1941 se dice el día y lugar de la muerte de los otros dos que son el médico y su hijo, pero del párroco se dice “Francisco Javier Pérez Montávez- 51 años, Cura Párroco… se ignora [fecha y lugar]”.

En otra publicación se nos dice: “El día 19 de julio esperaron a que terminase de decir Misa, para ser arrestado y torturado en una checa, donde quedó ciego de los potentes focos que le colocaron en la cara; fue asesinado en una mina cercana a esta localidad en la madrugada del 24 al 25 de diciembre de 1936”. Era Nochebuena y alba del día de Navidad.

La situación de Ibros, en aquellas fechas, la describe el Párroco de Ibros, Isaías Morales Torres, haciendo referencias explícitas a la cárcel de don Francisco. Dice así:

“…este Templo parroquial sufrió dos expoliaciones: una, como acuerdo del Centro Socialista de aquí; desapareciendo entonces las magníficas piezas de plata, mobiliario, ornamentos sagrados y la mayor parte del Archivo juntamente con las Sagradas Imágenes; la segunda fue llevada a cabo por unos batallones de revolucionarios, destruyéndose entonces los retablos, el órgano y todo resto que quedó de la primera. Las autoridades locales, de haber guardado más celo y discreción, no se hubieran quemado los pocos restos que tenían algunas personas, de ropas y cosas.

El servicio de plata, —, oro y artístico, fue donación del Virrey de Guatemala señor D. Pedro Pablo López de los Arcos, natural de esta Villa. El día 20 de Julio de 1936 fueron apresados los señores sacerdotes, Francisco Javier Pérez Montávez, Prior de ésta y el Presbítero Don Antonio Marín Suarez, superviviente, natural de ésta y el Párroco que lo es de Jódar.

El 28 del mismo mes, con los demás presos, fueron trasladados a la Cárcel de Baeza de donde fue sacado, para el martirio, el Párroco, ignorando dónde y cómo recibió la muerte. Los elementos directivos de ésta sabían que dicho sacerdote sería sacrificado.

En la Cárcel de Baeza convivieron con los once o trece Sacerdotes de la ciudad que en dicho año fueron asesinados en este término municipal juntamente con una veintena de presos de dicha cárcel. Al sacar al Párroco de la cárcel, lo maniataron con cordeles de alambre. El sacerdote Coadjutor de ésta, Don Ricardo Palomares Arboledas, natural de la misma, anciano, murió de la impresión que le causó el trastorno revolucionario. Dos personas más cayeron asesinadas, naturales de ésta: Don Antonio Chinchilla Rus, médico titular de este municipio y su joven hijo don Manuel Chinchilla Lorite, estudian- te de Medicina, quienes al venir de Madrid, fueron asesinados por individuos de la Estación de Baeza, en la carretera, muy cerca de este pueblo. El hijo no quiso abandonar a su padre, lo que le hizo que también fuera asesinado.”

De don Francisco ni sabemos lugar de muerte, ni sus restos fueron encontrados ni identificados.

ORACIÓN

Señor, concédenos ser siempre, como Francisco, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.

Beatificación 124 Mártires de la Diócesis de Jaén
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