JUAN PEDRO ROA MOLINA
Juan Pedro nació en Jimena, el 14 de septiembre de 1867.
El Boletín Oficial del Obispado de Jaén, en los años 1885-1890 no publicaba relación ni calificaciones de los seminaristas; por ello, de los estudios en el Seminario solo se sabe lo que él mismo dice en sus solicitudes a las diversas ordenaciones. Así, el 16 de noviembre de 1889, al solicitar órdenes menores y subdiaconado, dice que está matriculado en Jaén, en el quinto año de Teología. Y el 18 de abril de 1891, al solicitar el presbiterado, está cursando el sexto año de Teología, siendo ordenado el 23 de mayo de 1891.
En octubre de 1891 recibió nombramiento como Coadjutor de Jimena. Pronto fue nombrado Regente de dicha parroquia y desde 1922 asumió el ministerio de Párroco por el concurso oposición de curatos vacantes, permaneciendo allí hasta su muerte.
De su vida como Párroco y quehacer pastoral, nos consta que nunca cobró ningún servicio a los que vivían “de la fuente hacia arriba” (expresión con la que se designaba a los más pobres que vivían en las cuevas), siendo muy querido, cuando no era usual en aquel tiempo la cercanía al sacerdote del pueblo.
Juan Pedro vivía en la casa parroquial, que había sido anteriormente casa cuartel de la guardia civil de Jimena. Al ser una casa grande, algunos familiares, se refugiaron allí viniendo a vivir con él, ya que no podían salir adelante.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Sacerdote
Edad
69 años
Nacimiento
Jimena, el 14 de septiembre de 1867
Ordenación presbiteral
el 23 de mayo de 1891
Ministerios
Coadjutor de la parroquia de de Jimena (1891), Regente de la parroquia de Jimena (1905-1922), Párroco de Jimena (1922-1936)
Muerte
Cruz de Requena, en Jódar, el 17 de septiembre de 1936.
RESEÑA
MARTIRIO
El 4 de septiembre de 1936, Juan Pedro fue encarcelado. Sobre el día 10 de septiembre de 1936, el Frente Popular le retiró las llaves de la parroquia, pero él adivinando lo que iban a hacer, se reservó una llave de la Iglesia, de la puerta que tiene acceso por el callejón de la Iglesia y arriesgándose mandó a sus dos sobrinos a recoger los ornamentos, y objetos sagrados de valor.
En los días siguientes profanaron la Iglesia, destrozando el retablo y las imágenes. El 12 de septiembre, los milicianos fueron a la casa parroquial, destrozándolo todo.
Juan Pedro estuvo en la cárcel hasta el día 16. En esa fecha avisaron a la familia de que tenían que llevar al Frente Popular la cantidad, desorbitada para aquel tiempo, de cinco mil pesetas. La familia, después de recaudar esa cantidad entre familiares y amigos, fue al día siguiente a la cárcel, pero esta estaba abierta y vacía, pues la noche anterior se lo habían llevado a la partición de Jódar.
Cuentan que Juan Pedro, muy imposibilitado, cayó del camión, y que un miliciano llamado Juan Francisco el porra, que había vivido siempre en las cuevas de Jimena, le limpió la cara y se enfrentó a sus propios correligionarios diciéndoles que “no tenían corazón”. Finalmente, Juan Pedro fue asesinado a tiros.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Juan Pedro, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
