DIEGO RODRÍGUEZ CARRASCOSA
Diego nació en Castellar de Santisteban, en la calle Egido, número 1, el 19 de julio de 1871. El padre era labrador, propietario de algunas pequeñas parcelas de tierra.
En el curso 1898-99, según su propia referencia en la solicitud de Tonsura, aprobó el cuarto año de Teología; y en el curso siguiente cursó el quinto año.
El 11 de agosto de 1899 solicitó al Obispo recibir la Tonsura, Menores y Subdiaconado. En las Témporas de San Mateo de 1899 recibió las primeras órdenes en la capilla del Palacio Episcopal. El 31 de marzo de 1900, sábado anterior a la Dominica de Pasión, recibió el diaconado en dicha capilla, mientras que el presbiterado lo recibió el 22 de diciembre de 1900, Témporas de Adviento.
En una primera etapa estuvo destinado como Coadjutor en la parroquia de Beas de Segura y, desde 1902, fue Capellán de la Colegiata de Castellar hasta su martirio.
DATOS DE INTERÉS
Estado
Sacerdote
Edad
65 años
Nacimiento
Castellar de Santisteban, el 19 de julio de 1871
Ordenación presbiteral
el 22 de diciembre de 1900
Ministerios
Coadjutor de Beas de Segura (1900-1902), Capellán de la Colegiata de Castellar (1905-1936)
Muerte
Torreperogil, el 6 de noviembre de 1936
RESEÑA
MARTIRIO
El 30 de agosto de 1943, el alcalde de Castellar firma una relación de prisioneros en la localidad, todos ellos encarcelados el 20 de julio de 1936. El primero de la lista es Diego Rodríguez Carrascosa. De él se añade que salió de la prisión el 6 de noviembre de 1936 para ser asesinado en el Cementerio de Torreperogil, a consecuencia de torturas y disparos de armas de fuego, por orden del Comité Revolucionario.
En los días en la prisión, ubicada en el mismo edificio del templo de la Colegiata, fue torturado. Así lo relata su hermano Esteban, que declaró que después de martirizarlo en la prisión lo trasladaron a una clínica particular, y una vez restablecido, lo llevaron al cementerio de Torreperogil. Su cadáver presentaba cinco heridas de arma de fuego en la cabeza y el pecho.
Según el recordatorio que imprimió la familia en el tercer aniversario de su muerte, sus restos fueron trasladados del cementerio de Torreperogil al panteón familiar en Castellar.
ORACIÓN
Señor, concédenos ser siempre, como Diego, testigos valientes de tu Evangelio y entregar cada día nuestra vida en servicio a nuestros hermanos. Amén.
