La Iglesia en España conmemoraba, hace unas semanas, a todos los santos y beatos mártires que murieron durante la persecución religiosa entre los años 1931 y 1939.
En nuestra Diócesis de Jaén recordábamos, de manera especial, al Beato Manuel Basulto, Obispo, y compañeros mártires: Félix Pérez Portela, Vicario General; Francisco Solís Pedrajas, Párroco de Mancha Real; Francisco de Paula López Navarrete, Párroco de Orcera; Seminarista Manuel Aranda Espejo, de Monte Lope Álvarez; y José María Poyatos Ruiz, joven de A. C. de Rus.
Así, con este vídeo, preparado desde la Comisión diocesana del Jubileo de la Esperanza 2025, y realizado por el joven marteño Iván Marchal Urbano, se nos invita a profundizar en la oración y al encuentro con el Señor, de la mano del Beato Manuel Basulto y compañeros.
La Iglesia en España conmemora el 6 de noviembre, en una sola celebración, a todos los santos y beatos mártires que murieron durante la persecución religiosa entre los años 1931 y 1939.
La lista innumerable de mártires -obispos, sacerdotes, consagrados y laicos- está encabezada por santos como Pedro Poveda Castroverde, presbítero diocesano y fundador de la Institución Teresiana.
Nuestra Diócesis de Jaén, además, recuerda, en este día, a otros mártires diocesanos, especialmente al Beato Manuel Basulto, Obispo, y compañeros: Félix Pérez Portela, Vicario General; Francisco Solís Pedrajas, Párroco de Mancha Real; Francisco de Paula López Navarrete, Párroco de Orcera; Seminarista Manuel Aranda Espejo, de Monte Lope Álvarez; y José María Poyatos Ruiz, joven de A. C. de Rus.
Que su testimonio de fe y amor a Cristo y a la Iglesia sea para nosotros un gran ejemplo, para que vivamos con fidelidad y santidad cada día.
En la tarde de este martes, 28 de noviembre, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, acudió al Dicasterio para la Causa de los Santos, en la Ciudad del Vaticano. Allí, fue recibido por el Prefecto, el Cardenal Marcello Semeraro, para llevar el seguimiento, cómo hizo el año pasado, del proceso de la causa de beatificación de los 130 mártires de nuestra diócesis jiennense.
La reunión se desarrolló en un tono cordial y cercano. El Prelado jiennense pudo conocer en qué punto se encuentra este largo proceso. Un primer grupo de los posibles mártires pasará el 29 de febrero a la comisión de teólogos, y un segundo grupo pasarán el 30 de enero al Congreso de los historiadores. Posteriormente, una vez pasadas estas comisiones y aprobados sus expedientes, llegarán al consistorio de Cardenales para su Beatificación.
En la conversación entre el Obispo jiennense y el Cardenal se ha considerado que podría ser una buena ocasión, y muy probable, que dicha celebración de beatificación pudiera tener lugar en la primavera de 2025, año jubilar universal cuyo lema es «peregrinos de la esperanza» y que sería será presidida por el Prefecto de esta Congregación.
Un proceso que concluyo su etapa diocesana en marzo de 2019 donde el gran expediente se trasladó a Roma, donde está siendo examinado, desde entonces, por las distintas comisiones.
El Obispo de Jaén se encuentra en Roma con motivo de la reunión entre el Papa y los obispos españoles que se celebró ayer, y cuyo tema central ha sido presentar las conclusiones de la visita apostólica de los seminarios españoles.
El Jueves Santo, día del amor fraterno, la liturgia rememora las palabras de Cristo en la Última Cena, “nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos” Jn 15, 13. Y eso fue lo que hizo un sacerdote de 43 años, Francisco de Paula Padilla, cuando, después de celebrar el Jueves Santo del año 1937 una Misa clandestina en la Catedral de Jaén, convertida en cárcel, entregó su vida a favor de la de otro preso, un padre de familia. El nombre de Francisco de Paula Padilla se une al de 129 hombres y mujeres de Jaén que dieron su vida, odium fidei, entre los años 1936 a 1939.
A la una de la tarde, y ante la atenta mirada de unas 500 personas, el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, lacraba, una a una, las 20 cajas que contienen todo el proceso. En total, unos 30.000 folios. Pero el solemne acto daba comienzo mucho antes. A las 11 de la mañana, en el salón de actos del Seminario, hasta el que han acudido familiares, descendientes, amigos o paisanos de aquellos 109 sacerdotes; una monja de clausura; un matrimonio; una viuda y 17 varones seglares, muertos a causa de su fe, y que forman parte de este proceso de martirio. También han estado presentes, la responsable de la Conferencia Episcopal Española de la Causa de los Santos, Dª Inmaculada Florido, miembros del Consejo Episcopal y del Consejo del Presbiterio.
Este día de gracia para la Iglesia de Jaén, pone el punto final a un proceso que dio comienzo, de forma oficial, el 9 de abril de 2016. En una celebración solemne, presidida por el entonces Obispo de Jaén, Don Ramón del Hoyo López, quien llevó al Consejo del Presbiterio el tema de este Proceso y alentó la relación definitiva de los siervos de Dios. El Prelado actual, Don Amadeo, dado inicio al acto con una oración, para después, explicar que, “Los mártires son testigos, que firman con su sangre, la razón de su vida. Y la razón de su vida no es otra que vivir para el Señor”.
Después de sus palabras, el Delegado Episcopal para la Causa de los Santos, D. Antonio Aranda Calvo, ha recordado el trabajo previo al proceso que él llevó a cabo a partir del año 2007: la recogida de más de 300 documentos y testimonios de testigos, fundamentales para la rigurosidad del proceso.
En el orden de la palabra le ha sucedido el Catedrático en Historia de la Universidad de Sevilla, D. José Leonardo Ruiz Sánchez, presidente de la Comisión Histórica del Proceso. Ruiz Sánchez ha explicado, de forma minuciosa, el tratamiento de los datos. Ha contado que durante el proceso se han recabado documentos, no solo del Archivo diocesano de Jaén, sino de Diócesis como la de Ávila, Calahorra, Teruel, Tarazona, Solsona, Almería, así como de la Conferencia Episcopal Española o del Centro documental de la Memoria Histórica. De “gran importancia” ha definido los testimonios manuscritos conservados, redactados por quienes presenciaron los hechos. En su intervención, el Catedrático de la Universidad de Sevilla ha citado varias veces las palabras “misericordia y perdón”. Misericordia de quienes murieron perdonando a sus verdugos, y la del perdón, sin ambages, de sus familiares. Ruiz Sánchez, ha recordado el perfil de tres de los 130 que forman este proceso. Entre otros, el de Manuel Izquierdo Izquierdo, que le da el nombre al mismo por ser el de mayor edad: un sacerdote de 83 años, el párroco de Villardompardo, que “vivió en soledad las primeras semanas de la Guerra, recluido en su domicilio, en espera de una muerte que daba por segura”. Entre los documentos recogidos en el expediente se conserva sus últimas palabras, una composición de despedida que reza: “Solo, sólo y no de Dios”.
El postulador de la Causa, Monseñor D. Rafael Higueras Álamo, ha ofrecido una intervención en la que, de forma agradecida, ha recordado a todos los que a lo largo de los años han trabajado en esta Causa de Martirio. También ha tenido muy presente a esos 130 fieles de Jaén que han sido sus compañeros a lo largo de estos tres años. De ellos ha dicho: “Estos hermanos nuestros murieron por amor a la Iglesia, a Jesucristo, y al prójimo. Murieron en la PAZ del Señor Jesucristo. En algún caso sus cadáveres fueron quemados, o descuartizados simulando hacer una matanza de animales; o abandonados en el campo como pasto para los animales. Pero ellos no murieron odiando…, no murieron matando…, no murieron por haber matado a otros…” Ha querido recordar la forma en la que murieron alguno de los que forman parte de este proceso. Y ha concluido, “Hoy es un día de honor y gloria de la iglesia de Jaén “adornada con la púrpura de la sangre” de esta multitud de testigos que nos alientan en nuestro caminar.
Al finalizar las intervenciones, el Promotor de Justicia, D. Francisco Carrasco y el Juez Delegado para este proceso, D. Pedro José Martínez Robles han ofrecido el dictamen. Tras hacer los juramentos, el notario ha presentado ante los asistentes la documentación del Proceso de martirio. El Obispo de Jaén, acompañado del Notario de este proceso, D. Sergio Ramírez, ha lacrado cada una de las cajas, que serán custodiadas por el Postulador hasta llegar a Roma, donde serán entregadas en la Congregación para la Causa de los Santos y continuar allí la fase romana.
El Prelado jiennense ha clausurado la ceremonia, recordando las palabras que él mismo escribió con motivo de la primera macro causa martirial de España, en el año 2007. “Seríamos muy injustos y muy torpes si no recordáramos a nuestros mártires de la persecución religiosa en España en el siglo XX. Si no lo hubiéramos hecho nos quedaríamos sin su semilla y, por tanto, sin su esperanza. Porque los mártires son ‘un gran signo de esperanza’. No hay que tener miedo al recuerdo del martirio, pues los que sufrieron están por encima de las ‘oscuridades de la historia y de los hombres’”.
Es ahora Roma quien tiene que determinar que los presentados en esta Causa son verdaderamente mártires, y, por lo tanto, declarados beatos de la Iglesia.
La Sacristía de la Santa Iglesia Catedral ha acogido el solemne acto de apertura del proceso de beatificación de 130 fieles de la diócesis de Jaén, que murieron en defensa de su fe, entre los años 36 y 39.
En el acto, presidido por el Obispo de la Diócesis, Don Ramón del Hoyo López, y en el que han estado presentes, además de numerosos miembros de la curia diocesana, familiares y amigos de las 130 personas incluidas en el proceso, han prestado juramento de sus funciones, junto al postulador de la causa, D. Rafael Higueras, los distintos miembros del Tribunal Eclesiástico, nombrados por el Sr. Obispo para tal fin.
Entre los 130 fieles diocesanos incluidos en el proceso de beatificación bajo el nombre de “Proceso del Martirio de D. Manuel Izquierdo Izquierdo y 129 compañeros” (por ley toma nombre del de más edad), se encuentran, 109 sacerdotes, una religiosa de clausura, un matrimonio, 17 varones seglares y un sacristán con discapacidad intelectual. Todos ellos, asesinados entre los años 36 al 39 en Jaén y su provincia, en Constantina (Sevilla), Granada y Vallecas (Madrid). Entre los fieles a los que se pretenden beatificar, hay cuatro parejas de hermanos, dos de ellos sacerdotes. Un presbítero de 26 años que hacía pocos días había sido ordenado. También, un cura que pidió al carcelero, sustituir a un hombre, padre de familia que iba a ser ejecutado. 130 historias de fe viva.
En el acto de apertura del proceso, el Obispo ha tenido unas entrañables palabras para aquellos, que a causa de su fe, perdieron su vida “Que este nuevo proceso de martirio, como el anterior que concluimos ya en esta Iglesia, supongan la reconciliación plena desde el perdón dado y recibido. Significa, en definitiva, el triunfo de la voluntad de Dios Padre de las misericordias, del perdón y de la paz, en este año jubilar extraordinario de la misericordia”. Además, ha añadido Monseñor del Hoyo López, “En el proceso que vamos a abrir hoy, en su fase diocesana, tenemos que destacar que estos 130 bautizados murieron “in odium fidei”, por odio a la fe, no por otras razones. No quisieron renegar de bien tan grande y murieron confesando a Cristo. Eran personas creyentes en las que la fuerza de Dios actuó en aquellos momentos de forma especial, como en la muerte del diácono san Esteban. Verían también de alguna forma «los cielos abiertos»”.
PROCESO DE BEATIFICACIÓN
El proceso de beatificación que ahora se abre, es largo en el tiempo, pude durar unos seis años, aproximadamente. Pero a la vez le precede una amplia labor de trabajo de años, ya que al ser un proceso de personas que murieron en defensa de su fe hace 70 años, hasta la fecha se han ido recogiendo hasta seiscientos testimonios así como pruebas documentales e históricas.
Una vez iniciado el proceso, en Jaén se llevará a cabo la instrucción del mismo: se conformará una comisión histórica que tomará declaración a los testigos a la vez que determine la validez de los testimonios “Ne Pereant”, esto es, que se hayan recogido de testigos ya fallecidos. El proceso de instrucción puede durar unos dos años, antes de llevar la instrucción a Roma.
Será en el Vaticano, donde la Congregación para la Causa de los Santos, en una primera instancia quien dé validez a todo el trabajo sobre la Causa realizado en la Diócesis a través del: “Sumario”, volumen donde se redacta un ordenado resumen o síntesis de toda la documentación recopilada por parte del tribunal diocesano sobre los testimonios acerca de las de los posibles mártires y la segunda parte es la “Informatio”: documento fundamental que ayuda a los jueces del Vaticano a emitir su voto sobre si los posibles beatos murieron a causa del martirio, y posteriormente el dictamen de Su Santidad.
Estos 130 fieles diocesanos que dieron su vida “in odium fidei”, no necesitarían un milagro para su beatificación, ya que el martirio es causa suficiente para elevarlos a Beatos.
Tras la conclusión del solemne acto de apertura del proceso de beatificación, el Vicario General y Deán de la Santa Iglesia Catedral, D. Francisco Juan Martínez Rojas, ha leído el Decreto, comunicando la notificación de la Congregación de Obispos, recibida por medio de la Nunciatura, por el que el Papa aceptaba la renuncia presentada por Monseñor Ramón del Hoyo López, por motivos de edad, y en el que nombra Obispo de Jaén al hasta ahora Obispo de Plasencia, Monseñor Amadeo Rodríguez Magro. Asimismo, hasta la toma de posesión de Don Amadeo, la Congregación de Obispos ha establecido que Don Ramón sea Administrador Apostólico de la Diócesis de Jaén. El decreto leído por el Vicario General establece, además, que hasta que tome posesión el nuevo Obispo en la plegaria eucarística se pedirá por el administrador apostólico Ramón y pide que la oración de fieles se eleven súplicas por el nuevo Obispo de Jaén.